Al igual que en la película "las ventajas de ser invisible", empezaré así:
"Querido amigo:
empiezo a ponerme mal otra vez".....y creo que esta vez sera la ultima vez, lo siento dentro de mi, en las acciones que estoy llevando acabo, en las actitudes que he tenido con las personas, siento que ya se acerca el final, estoy cansado, hundido en la misma mierda que tiempo atrás, el principio de del año pasado fue tan distinto a como fue este, con proyectos por realizar, con gente nueva a la que conocer, con amigos nuevos por hacer, con música nueva que escuchar, con un mundo nuevo que descubrir.
Siento que esta vez es diferente, ya no siento esa extraña sensación de que "por algo estoy acá"...no sé, quizás me equivoque...o quizás no.
aqui se re-escribiran historias guardadas que tenia un hombre que de vez en cuanto aparece; llamado mr.jones
lunes, 18 de marzo de 2013
miércoles, 13 de febrero de 2013
ya luego vuelvo a las pistas
principio de año, nuevos proyectos, antiguos proyectos, verano, alcohol, carrete y excesos, me han tenido alejado del blog pero ya luego volveré con mas historias que alguna vez escucho este hombre llamado Mr. Jones
lunes, 7 de enero de 2013
LA CULPA, capitulo final
Al llegar a mi casa, no encontré a mi madre,
solo estaba la “nanita”.
-¿¡Hijo por el amor de dios donde estaba!?...
¿esta bien?
-¿Dónde esta la perra de mi madre?...
-Octavito, por favor cálmese…venga para acá.
Me abrazo, pero yo la empuje y ella cayó al
suelo, ella dulcemente me pidió que me calmara y que no hiciera ninguna locura,
yo le exigí tomándola de su blusa que me dijera en donde estaba mi madre.
-¡Suélteme mijito!...ella esta en un evento
por la navidad en la plaza del pueblo.
Salí corriendo rumbo a la plaza en busca de
esa mujer, mientras la Rosita, me gritaba desde el umbral de la puerta.
-¡Hijo por favor, no vaya a cometer una
locura…!
Y se persignaba con el rosario en sus manos.
Al llegar a la plaza, mi madre estaba dando un
discurso, agradeciendo el apoyo de los habitantes del pueblo, por su próxima
candidatura a la alcaldía, me acerque al escenario, y tome unos regalos que
había en unas bolsas plásticas de colores, los guardias me dejaron subir y se
los arroje a unos niños que estaban con sus padres, ella me miro y dijo.
-Señoras y señores, este joven es mi hijo
Octavio, el tiene las mismas ganas de ayudar a este pueblo y a este país, que
tengo yo y mi marido, José Patricio…un aplauso para el.
Y todo el pueblo comenzó a aplaudirme y a
vitorear mi nombre. Yo me acerque a mi madre y le quite el micrófono de las
manos. Ella me miro con temor y lo sostuvo
fuertemente, yo la bese en la mejilla y le dije.
-No te preocupes…es navidad, solo quiero decir
algunas palabras. Y ella me entrego el micrófono en las manos.
-Lo único
que quería decir, es que esta mujer, mi madre.
Dije indicándola con mi mano derecha.
-Me cago la vida.
Todo el pueblo, se quedo en silencio, yo me
acerque a ella y le escupí en la cara, saque una pistola y me dispare en la
sien. Mientras caía al suelo, iba escuchando como todos gritaban y corrían,
creyendo que habría una balacera, al caer finalmente al suelo, mire al cielo y cerré
mis ojos.
En la mañana, del día 25 de diciembre, en
navidad, el país entero se despertó con la noticia de que Octavio Quiroga
Donoso, se había suicidado en pleno acto de su madre Doña Irene Donoso Tagle,
esposa de Don José Patricio Quiroga Larrain, senador de Chile, había fallecido,
producto de un ataque cardíaco en un hotel, en brazos de su secretaria, Silvana
Toro, quien había sido su amante por años.
Así titularon los diarios de todo el país, la prensa buscaba a mi madre y ella aparecía en todos los canales y
en los diarios como la gran victima de todo lo que había sucedido, en un
programa al cual fue invitada, contó su gran verdad, “mi hijo, se entero mucho
antes que su padre, tenia una amante, eso lo desbastó y lo llevo a una vida
llena de excesos, las drogas y el alcohol, fueron su perdición…yo siempre trate
de ayudarlo, pero el nunca quiso mi ayuda, me culpo a mi por lo que sucedía con
su padre…me arrepiento tanto” y comenzó a llorar desconsolada; Ahora era amada e
idolatrada por un país entero.
Ya había pasado un poco mas de un año, mi
madre se traslado a vivir a Santiago, al menos Natasha, Graciela, la Simona,
ellas nunca entendieron porque hice lo
que hice, pero al menos podían hacer sus vidas tranquilas, sin tener que
ocultarse de ella…la Graciela, se quedo con mi recuerdo y algo mas, un hijo, al
que llamo León Octavio y el cual se estaba criando con su hermana, a ella nunca
le dijeron quien era su padre, se quedo con el recuerdo de ese joven lindo que
conoció en el supermercado, ella no tenia porque cargar con la culpa que
tuvimos que cargar su madre y yo…doña Sara siguió con su negocio, ahora la
Graciela ni la Natasha trabajaban hay , pero ella nunca dejo de ayudarlas, ni
tampoco “mi nanita”.
-Aquí esta lo que te prometí…ahora podrás
darte una vida de reina, como siempre lo quisiste.
-Como siempre lo merecí, querrás decir…..adiós
Irene, fue un gusto hacer negocios contigo.
-Adiós disfruta y pásalo bien… ¿María
José?…antes de que te vayas ¿te puedo hacer una pregunta?
-¿Y cual seria esa pregunta?
-¿Por qué no te buscaste a cualquier otro un
hombre rico que no fuera tu padre para que te diera lo que querías?
-No se…quizás, siempre quise sentir que me
amaba…aunque no fuera como hija.
De
pronto se abre una gran puerta con un marco dorado, aparece un hombre que se
dirige a mi madre y le dice.
-Ya esta todo listo para que salude al país,
señora presidenta.
Ella se paro con su banda tricolor alrededor
de su cuerpo y se asomo por el balcón del palacio de la moneda.
Fin.
viernes, 4 de enero de 2013
LA CULPA cap13, (penúltimo capitulo)
Cuando llegamos a “la casona”, el corazón parecía
que se me iba a salir del pecho, entramos y subimos la escalera y llegamos a
una habitación, al abrir la puerta hay estaba sentada sobre una cama ella se
dio vuelta y me miro a los ojos y me estrechó su mano yo baje la mirada y me
arroje a sus pies suplicándole perdón y casi sin voz le pedí perdón.
-Perdóname…no lo sabia.
Ella tomo dulcemente mi rostro y con lágrima
en sus ojos, me dijo
-Yo no tengo nada que perdonarte…levántate y
abrázame.
Nos abrazamos muy fuerte y lloramos como nunca lo habíamos
hecho, solo falto ese gesto para sentir que Natasha, mi hermana, no me odiaba.
Ella me quiso contar todo lo que había sucedido ese día, pero yo le dije que no
me dijera nada…a mi mente se vino todo lo ocurrido, luego que Natasha cerrara
sus ojos, yo me senté en un rincón y comencé a balancearme de adelante hacia
atrás, y vi como los demás le tomaban el pulso a Natasha, yo solo los veía
mover la boca, no escuchaba nada de lo que decían, el Pablo se acercó a mi y me
zamarreo por los hombros y golpeándome la cabeza con las palmas de las manos,
veía a la María José que gritaba mientras Moisés la agarraba con sus brazos y ponía
su cabeza en su pecho…luego, entro en aquella habitación, mi madre, me miro y me indico con una mano y se
puso a discutir con el Pablo, el la trato de abrazar, pero ella le pego una
cachetada, lo empujo y el cayo sobre el sillón, ella me miro y hablo, luego
tomo mi rostro con sus manos, pero yo seguía mirando a un punto fijo, ella tomo
su celular y mando a callar a la María José, la empujo fuera de la habitación
junto con el Moisés y les arrojo la ropa por la ventana, mientras el Pablo se
terminaba de vestir, tocaron la puerta y entraron unos hombres que tomaron el
cuerpo de Natasha lo taparon con una sabana y la sacaron del lugar, a mi me
tomaron entre los dos y me subieron al auto.
-Tenia que ser ella…ya lo recuerdo, solo mi
madre es capaz de hacer una cosa así…
-Esa mujer es capaz de hacer de todo por
dinero…tu eres su propio hijo y fue capaz de hacer lo que hizo, porque todo
esto que paso entre nosotros, fue idea de ella.
-¿Que estai diciendo?...
-Ella le pagó a la María José, al Moisés y al
Pablo, para que te llevaran haya y obligarte a hacer lo que hiciste…Octavio, tu
tienes que alejarte de ella…
-Voy a ir inmediatamente a hablar con ella…
Y salí corriendo de la casona a buscar a mi
madre.
Cuando mi padre, ya un poco mas calmado en la
habitación del hotel, Silvana le pregunto que era lo que había sucedido en la
casa de mi madre para que el estuviera tan destruido.
-Cuéntame mi amor, ¿que paso entre tu y
Octavio cuando le contaste sobre tus dos hijas? ¿él lo tomo muy mal?
-Silvana, no se como contarte esto… ¡vas a
pensar que soy un monstruo!
-! ¿Pero dime que es lo tan grave que
hiciste?... ya me estas asustando José Patricio.
-Yo fui un cobarde, deje que esa mujer me
convenciera que eso era lo mejor para mi y nuestro hijo…yo, Silvana deje que
Irene le destruyera la vida a mi hijo y a Natasha, una de mis hijas que tuve
con otra mujer…ella me convirtió en un…
-¿En un viejo maricón?...eso siempre lo
fuiste.
Mi padre la quedo mirando desconcertado por la
respuesta que Silvana le había dado.
-¿Pero Silvana que es lo que te pasa como
puedes decirme eso?
-¿Qué? ¿Acaso no me reconoces?...soy yo saco
e’guevas, tu hija mayor…María José.
Mi padre no podía cree lo que estaba oyendo,
la mujer con la que había estado todos estos años, era María José.
-La mujer que todos estos años te tiraste, la
que te lo chupaba en tu oficina era tu propia hija; así que José Patricio…no
eres tan diferente tu hijo Octavio.
-Eso no es verdad... ¡tu no eres mi hija!
-Por supuesto que si, algunas cirugías pueden
hacer milagros. Con el dinero que me dio “tu mujercita”, viví la buena vida por
un rato, cuando ya se me estaba acabando el dinero, opere el rostro y te
busque, siempre supe que eras un viejo caliente…solo tuve que moverte el culo
un poco y caíste rendido a mis pies.
¡Cállate!...eso no puede ser verdad.
-Por supuesto que si “papito”…o creías que me
iba a quedar así, botada en la calle, siendo ¡yo! … la hija de un senador de la república de Chile, no, no,no…yo tenia que tener todo lo que siempre me
correspondió, y si no lo tenia como tu hija, lo tendría como tu mujer…
El trato de golpearla pero, ella no lo
consiguió y cayo a la cama, ella se monto encima de el y le agarro la
entrepierna.
-Así te gusta que te toque “papi”, quieres que
te lo chupe como te gusta…
Y le bajó el cierre del pantalón, el trato de
detenerla, pero en ese momento le dio un ataque al corazón que acabo con su
vida en aquella habitación de hotel.
jueves, 3 de enero de 2013
LA CULPA cap.12
Y en la “casona morada”, la Graciela trataba de
convencer a la Natasha de que se comunicara conmigo y me contara toda la verdad.
-Pepita…o sea Natasha, yo creo que deberías
hablar con el Octavio y contarle la verdad, el cree que todo lo que me contaste
fue un sueño y eso lo tiene mal, su cabeza esta llena de dudas, desde la noche
que vino a la “casona” que esta como obsesionado contigo, siempre me preguntaba
por ti, algo le decía que te conocía de antes….
-Viste que la sangre tira, mijita, ¿o usted
cree que lo que paso con la niña y el Octavio paso por casualidad?...yo creo
que llego el momento de que todos sepan lo que esa familia a hecho con ese
pobre cabro y con usted…
Dijo Doña Sara, acariciando la cabeza de
Natasha.
-¿Usted cree Doña Sara?...yo no se que
hacer…no quiero que nadie de esa familia sepa y que yo estoy aquí, ni mucho
menos que existe la Simona.
-Pero lo tiene que hacer po “mijita”, por su
bien y el del Octavio, así los dos se sanan y esa mujer las paga todas juntas.
-Aquí todas te vamos a apoyar, la ‘eñora aquí
presente, la Bere, yo y las demás cabras también si es necesario creo que si tu
hablas con el y le cuentas la verdad y lo perdonas el va a estar mejor y se va
a sanar.
Le dijo Graciela acariciando su mano.
-Yo a el no le tengo ningún rencor, ni nada
que perdonarle, el es tan victima como
yo…incluso mas, toda su vida a sido una mentira…sabes que Graciela…llámalo y
dile que venga para acá…
Dijo Natasha secándose una lágrima que le rodó
por la mejilla.
Cuando estaba en mi casa esperando que mi
madre para hablar con ella, escuche un auto que se estaciono en el patio de la
casa, al mirar por la ventana, vi que era el auto de mi padre, el se bajo y con
el venia la nana Rosa, salí a recibirlos.
-¿Viejo?... ¿y tu que haces por aquí?
-Octavio, yo…
Dijo mi padre y luego se quedo callado mirando
el suelo.
-¿Que onda se murió alguien?
Dije un poco asustado, en eso vino la nana
Rosa, me tomo por los hombros y dijo
-No mi niño, aquí no se a muerto nadie…su
padre vino a hablar algo muy importante con usted, así que venga para adentro
para que conversen.
Ella nos abrazo a los dos y entramos a la
casa, nos sentamos en el living y mi padre aun no me daba la cara, el miro a la
Rosa y le pidió un vaso de whisky sin hielo, el lo bebió rápidamente, me abrazo
y se puso a llorar.
-¡Ya po que pasa!... me estai asustando papa.
-Hijo… ¡por favor perdóname!...yo no quise
hacerte ese daño
Y me apretó fuertemente contra el, mientras
lloraba desconsolado
De pronto la nana Rosa me tomo la cara con
ambas manos y me dijo.
-Se acuerda mi niño cuando usted me contó de
ese sueño que había tenido…
-Si claro que me acuerdo desde que lo soñé que
mi vida se ha vuelto mas complicada que antes…pero ¿que tiene que ver el papa
en todo esto…?
-Hijo…eso no fue un sueño…
-¿Que huea estai diciendo viejo?... ¿como que
paso?
-Yo tengo dos hijas…..la María José y la
Natasha…
-¿Me estai hueviando verdad?...yo me voy…
Me pare para salir de la casa, pero mi padre
me sujetó y me sentó otra vez en el sillón y siguió hablando.
-No hijo por favor no te vayas, déjame
contarte toda la verdad, yo antes de casarme con tu madre tenia otra mujer y de
esa relación nacieron las dos…ellas son tus hermanas
-Tu me estai diciendo que lo que yo creía que era
un sueño, pasó en ¿realidad? …y que tengo dos hermanas, la María José y… ¿la
Natasha?...entonces yo viole a mi propia hermana…..eso es lo que me quieres
decir.
Me pare y salí corriendo de la casa, mi padre
y mi nana salieron detrás de mí, pero no me pudieron alcanzar, subí a mi auto y
me fui sin rumbo. Mi teléfono no paraba de sonar, lo mire, era la Graciela,
pero no le conteste, no podía pensar en nadie más que no fuera en Natasha.
Mientras Pablo bebía una botella de pisco,
solo, bajo el árbol de una plaza, llorando y mirando al cielo conversaba con su
amigo Moisés.
-Lo siento mucho, mi amigo…siempre me dijiste
que esa mujer no era buena, pero yo nunca lo quise creer…ahora me doy cuenta
que realmente tu eras quien me amaba y no ella…y la verdad yo…también te amaba,
pero nunca lo quise reconocer…ahora ya no tengo a nadie que cuide, ni se
preocupe de mi como tu lo hacías…lo mejor que puedo hacer es tomar hasta morir.
Y bebió un gran trago de la botella que tenia
en la mano, de pronto apareció una patrulla de carabineros, se bajaron y se
dirigieron hasta donde estaba Pablo.
-Parece señor, usted queda detenido.
Le dijo uno de los carabineros tomándolo del
brazo derecho y arrojando la botella de pisco, que se quebró un poco mas haya,
lo esposo y le dijo.
-Usted queda detenido por el asalto a la señora Irene Donoso y el asesinato de don Moisés
Jara.
Y se lo llevaron detenido.
-No me contesta el celular...quizás le paso
algo, este hueón es mas loco…
Dijo Graciela preocupada.
-¡No hablis leseras niñas!...quizá este cabro
con lo loco que es, anda tomando por hay y por eso no te contesta, ya cabra no
te preocupis…vamos a preparar todo, mira que pasado mañana es navidad...Pepita, andate a buscar a la niña pa’ que armemos el arbolito y adornemos la “casona”.
Estando Pablo en la celda de la comisaría,
llego mi madre junto a un carabinero, ella le entrego unos billetes y el la
dejo sola para que hablara con Pablo.
-¿Y tu que haces aquí?
Le dijo mientras se sentaba en el piso helado
de la celda.
-Te vengo a ver…vengo a ver tu miseria.
Le dijo ella mirándolo con desprecio.
-Así, pero eso va a ser por poco tiempo, le voy
a contar a Octavio lo que me obligaste a hacer hace nueve años y también le diré
a la policía que tú fuiste quien mato a Moisés.
-Hazlo, ¿a quien crees que le van a creer, aun
borracho asqueroso?…no sabes la risa que me da, ya alguien mando a la policía la
pistola con que le disparaste a Moisés.
-Pero hay están tus huellas también ¿o acaso
no te acuerdas que tu le disparaste en la cabeza?
-Por supuesto que me acuerdo, pero yo use
guantes, ¿o creíste que iba ser tan estúpida para que mi huellas quedaran en el
arma? …para eso te tenia a ti, lo planeé todo muy bien sabia que tu harías lo
que yo te pidiera y mientras tu sacabas el dinero, yo tome la pistola y la
guarde en mi cartera hasta cuando me pudiera servir y ahora llego ese momento,
tu te vas a ir a la cárcel por el asesinato de tu “amorcito”, supongo que haya
vas a ser muy “cotizado”…adiós Pablo.
Y se retiro caminando con orgullo mientras
Pablo se colgaba de la reja gritando.
-Vuelve aquí perra culia’…maldita maraca, me
las vai a pagar conchetumadre, acuérdate de mi…
Mi teléfono seguía sonando, yo estaba en el
lago bebiendo, jalando y llorando, lo tome y lo conteste.
-Aló “guachito”, ¿donde estai? ¿Por qué no me
contestai?... ¡háblame po!
-Graciela…yo me viole a mi hermana…
Le conteste y el teléfono se me resbalo de las
manos y cayo al suelo.
-¡¡¡Octavio, Octavio contéstame donde estai…donde
estai!!!
Grito desesperada la Graciela, en ese momento apareció
la Natasha, doña Sara junto con la Berenice y Simona.
-¿Que pasa Graciela, porque gritai de esa manera?
-El Octavio sabe que tú eres su hermana…me lo
dijo por teléfono y estaba muy mal
-¿Y te dijo donde estaba…?
Pregunto Natasha.
-No sé, cortó… ¡este hueón se va a matar!
Cuando mi padre iba saliendo de la casa, se
encontró con la Silvana, que iba llegando en su auto.
-Mi amor… ¿Qué haces aquí?
-Escuche tu mensaje y me vine altiro… ¿paso
algo con tu hijo?
-La verdad si…hay algo que tu no sabes…yo
aparte de Octavio, tengo dos hijas y…
El no pudo seguir hablando y comenzó a llorar,
Silvana lo abrazo y le dijo.
-No te preocupes, no me digas nada, si es que
eso te hace tanto daño…ya llegara el momento en que me lo cuentes, quédate
tranquilo y vámonos a un hotel, no quiero toparme con Irene.
Se subieron a su auto y se fueron.
Yo seguía en el lago, atónito, pensado en lo
que había pasado, no podía sacar ese momento de mi cabeza, yo había violado a
mi propia hermana y lo mas probable era que ella se hubiese muerto en el
momento en que dio ese grito estremecedor. De pronto escuche una voz que dijo
mi nombre.
-Octavio sabia que estabai aquí, “huachito”…
Era la Graciela, ella se acercó a mí y me
abrazo. Yo me di vuelta y me acurruque en su pecho, ella me comenzó a acariciar
mi cabello y me dijo.
-Quédate tranquilo, yo ya se la verdad y vengo
a buscarte para que hables con Natasha…
Levante mi cabeza y la mire sorprendido.
-Como que para hablar con la Natasha… ¿ella
esta viva?
-Si mi amor…ella es la “colorina”.
domingo, 30 de diciembre de 2012
LA CULPA cap.11
-¡Y vo’ no sabi que antes de entrar a alguna
parte se toca la puerta primero! Sale de aquí será mejor.
Dijo doña Sara empujando a la Graciela fuera
de la habitación en la que se encontraban.
-Usted no se meta na’ señora, estoy hablando
con la Pepa…ya po respóndeme lo que te pregunte.
-Graciela tu escuchaste mal, yo…
-No me vengai’ con gueavas, yo no soy hueona,
escuche clarito que estabai diciendo que la Simona es hija del Octavio.
En ese momento doña Sara se sentó al lado de
la Natasha, le tomo las manos y dijo.
-Mijita…llego la hora de que se destape toda
la cochina’ que hicieron con usted y el Octavio…Graciela, ven pa’ acá, siéntate
aquí al lado de la Pepa.
Graciela se sentó en la cama y doña Sara cerro
la puerta cuando Graciela se sentó a su lado, Natasha la tomo de las manos y comenzó
a contar su historia.
-Lo que te voy a contar es muy doloroso para
mi…el Octavio es mi hermano, somos hijos del mismo padre…
Dijo mirando la colcha de colores que cubría
la cama. Graciela le tomo la cara con su mano derecha y le dijo.
-Pero como, si también dijiste que el era el
padre de la Simona.
-Si el es el padre, hace casi nueve años,
cuando éramos unos niños, el me violo…los dos teníamos trece años…mi madre era
la amante del padre de Octavio desde antes que el se casara, de esa relación nació
mi hermana, la María José, luego el se caso con la madre del Octavio y mi madre
se embarazo de mi y a su vez la madre de Octavio se embarazo de el, nacimos con
unos meses de diferencia, mi madre murió en el parto, así que a mi hermana y a
mi, nos crió una mujer a la que nuestro “padre” le pagaba por hacerlo.
Dijo haciendo el gesto de unas comillas con
los dedos y continúo con su relato.
-En ese tiempo, el era el alcalde de este
pueblo, así que nadie podía saber que el tenia dos “huachas”, a los catorce
años, mi hermana se vino desde Santiago a este pueblo para que el le diera
dinero y vivir con el en su casa, ella quería vivir como una reina “no seai
hueona, nosotras también somos sus hijas”, yo nunca quise acercarme a el pero
circunstancias de la vida también me trajeron a este pueblo, cuando llegue, mí hermana vivía en un departamento, sola, el
padre de Octavio le daba una mesada y le pagaba el arriendo del departamento y
sus gastos, así ella mantenía en secreto que era su hija, ya en ese tiempo ella
pololeaba con Pablo, que era hijo de un importante empresario que había en esta
zona, el era el típico “hijito de papa”, el siempre siempre hacia lo que quería
y mi hermana lo satisfacía en todo, en su departamento hacían orgías y consumían
toda clase de drogas, yo estuve viviendo con mi hermana por un tiempo, pero
nunca me involucre en nada de eso, así que un día decidí acercarme a don José
Patricio, mi padre, le conté todo lo que hacia mi hermana y el decidió que me
fuera a estudiar a un internado, un fin de semana en el que salí, fui a visitar
a mi hermana, ella y su pololo iban saliendo a celebrar el cumpleaños de el, me
invitaron a ir con ellos y yo acepte, llegamos a una cabaña cerca del lago,
cuando entramos prendieron un pito de marihuana, fume unas pitiadas, me
ofrecieron una cerveza y yo acepte, bebí un sorbo grande porque tenia la boca
sumamente seca y me senté en un sillón que había en una esquina de la cabaña,
de pronto se abrió la puerta y entro el Moisés, quien era un amigo de mi
hermana y su pololo y con el venia un niño, el niño mas hermoso que yo había
visto en mi vida.
De pronto Graciela la interrumpió y le dijo.
-Ese niño era el Octavio…
-Así es, era el Octavio.
-¡Miren
a quien me encontré!
Dijo
Moisés, indicándolo, el Pablo le paso una cerveza y el Octavio se la bebió de
un sorbo, todos lo aplaudieron y el los miro con una cara de orgullo y fumo del
pito de marihuana.
-¿Te gusto el minito que llego?, esta rico…
Me dijo mi hermana y yo embobada le respondí.
-Es súper lindo…
Sin dejar de mirar al Octavio.
-El es nuestro “hermanito”, el es el Octavio.
Al oír esas palabras quede paralizada, me sentí
sucia al darme cuenta que me había gustado mi hermano…yo sabia de su existencia
pero no lo conocía…agarre mi cerveza y me la tome al “seco”, me sentí muy mal así
que salí a vomitar fuera de la cabaña, cuando entre vi que todos estaban
desnudos, el Moisés tocaba y besaba a mi hermana, mientras el Pablo jalaba cocaína,
el le ofreció una línea de coca al Octavio y yo me quede mirando como el la
inhalaba, en ese momento apareció el Pablo por detrás de mi y comenzó a arrancarme
la ropa, yo me paralice, estaba completamente desnuda, me tape con las manos y
el Pablo trato de sacármelas para tocarme mi vagina, al no lograrlo me pego una
cachetada que me dejo aturdida y quede sentada en un rincón, hay vi que la María
José tocaba al Octavio, el se reía, pero se notaba en sus ojos que estaba
asustado, el Pablo tomo a mi hermana y comenzaron a tener sexo arriba de la
mesa mientras el se besaba con el Moisés, al mirar hacia mi izquierda, vi que
el Octavio estaba sentado con la cabeza entre sus rodillas y lloraba, el Pablo también
lo noto, fue hacia el, lo agarro a garabatos, luego se dirigió hacia donde
estaba yo y me agarro fuertemente del brazo y me dijo.
-¿Y vo’ también estai’ llorando?...yo pensé
que también erai “guena” pal pico, igual que tu hermana.
Se chupo el dedo índice y me lo metió en la
vagina, yo di un grito y el me arrojo a los pies del Octavio y le dijo.
-Métesela, maricón, pa’ que esta “putita”
llore con ganas.
El Octavio se negó, trato de arrancar pero
entre el Moisés y mi hermana lo agarraron, el Pablo lo patio y lo escupió,
luego lo arrojo sobre mi, los dos nos miramos a los ojos mientras los demás
gritaban “métesela, métesela”, yo le suplique a mi hermana que me ayudara ella
se me acerco y me dijo al oído.
-No te voy a ayudar...acaso no te gusto
cagarme conchetumare contándole lo que hacia al “papa”…así que cagaste no ma’
hueona…
Y se comenzó a reír junto a todos los demás,
el Octavio me miro desconcertado y se puso a reír como un loco…me penetro y comenzó
a frotarse fuertemente sobre mi, yo gritaba, le suplicaba que parara, pero el
no lo hacia y los demás lo alentaban a que siguiera, el comenzó a moverse mas rápido,
yo di un grito y me fui a negro…cuando desperté estaba en un hospital y de hay
me arranque, después supe que estaba embarazada…y que la guagua era de mi
hermano, me iba a hacer un aborto, pero luego lo pensé y decidí que no y no me
arrepiento la Simona es mi razón de vivir. Tiempo después supe que todo era un
plan de la madre de Octavio, ella les pago a mi hermana y a los demás para que
hiciera esa fiesta y hay hacer lo que hicieron con el Octavio y conmigo…..así
ella mataba dos pájaros de un tiro, ambos desaparecíamos y ella se quedaba con
todo el dinero de su esposo.
-No se que decirte “guachita”.
Dijo la Graciela, sé abrazon y juntas
comenzaron a llorar.
Cuando iba llegando a mi casa divise a mi
madre hablando por su celular, al llegar a su auto apareció un hombre que no reconocí,
ella cortó, hablaron algo y luego subieron a su auto juntos.
-Irene por favor tu no puedes terminar
conmigo…yo he hecho todo lo que tu me has pedido, ¡incluso mate a mi mejor
amigo por ti!
-A tu amante querrás decir…
-¡Tu sabes que eso no es verdad!...por favor,
yo te amo…esta vez lo hare bien yo me encargo de la María José si llega a
aparecer.
-¡Ya no lo hiciste antes, menos lo vas a hacer
ahora!…si hubieras hecho todo bien años atrás, ahora no estaría pasando esto…el
Octavio estaría internado en un psiquiátrico y esa “huacha” estaría muerta y no
te preocupes esa maraca es capaz de lo que sea por plata.
-Pero eso no es mi culpa...como yo iba a
saber que él no recordaría lo que pasó y
de que Natasha sobreviviera.
-Tienes razón,
en eso salio a mi, fuerte como su madre, es en lo único que estoy
orgullosa de el sea mi hijo.
Paro el auto, sacó el seguro de la puerta del
copiloto y le indico a Pablo que se bajara.
-Bájate y no me vuelvas a buscar ya no quiero
saber de ti… andate.
-Por favor mi amor, no me trates así
El trato de besarla, pero ella lo rechazo y lo
empujo, abrió la puerta y se bajo del auto, prendió un cigarrillo blanco, largo
y mentolado, atrás de ella se bajo Pablo y la tomo por el brazo.
-Tú no me puedes dejar Irene.
Le dijo desesperado.
-Tu ya no me sirves…le deberías haber hecho
caso al “maraco” del Moisés y haberte ido con el… ¡si ya ni como hombre me
sirves!
Y le arrojó el cigarrillo a la cara; le pasó diez mil pesos y le dijo.
-Hay tienes para que te emborraches…ahora que
ya no tienes a tu amor para que te de tomar…
Y se dio media vuelta para subirse al auto
nuevamente, Pablo se puso por delante de ella y le dijo.
-Tú me prometiste que dejarías a tu esposo para
que estuviéramos juntos…
Ella lo miro a los ojos y le dijo.
-¿Y tú te lo creíste?...yo estoy separada de José
Patricio hace años ya tu para mi no eres nadie ni nada.
El cerró los ojos y derramó unas lagrimas,
empuño sus puños y le pego un combo, ella cayó sobre el capó del auto.
-Así que no sirvo para nada, te voy a hacer
gozar como la perra que eres.
Bajo su
falda, rompió sus calzones y la penetro por el ano, mientras lo hacia la tomo
por el cabello y le dijo al oído.
-¿Te gusta como te lo meto…perra culia’?
Luego le dio vuelta la cara y le escupió
dentro de la boca y le azoto la cara contra el auto, cuando termino se guardo
los calzones en su bolsillo y le dijo.
-Me llevo un recuerdo tuyo…
La beso en los labios y se fue dejándola
tirada en medio del camino.
jueves, 27 de diciembre de 2012
LA CULPA cap.10
-¡Suéltame!... creis que después de lo que pasó puedes aparecer esperando que te perdone.
-Yo sé que lo que hice no tiene perdón, pero estoy
aquí para que toda la verdad salga a la luz y esa mujer pague por lo que hizo.
-¿Y lo que tu me hiciste a mi acaso eso…?
Doña Sara hizo callar a Natasha antes de que
escucharan Graciela y Berenice que venían caminando junto a la Simona por el
pasillo de la casa hacia donde se encontraban ellas.
-Cállese mijita, que hay viene estas otras y
pueden escuchar algo…
-Oiga señora, fíjese que esta cabra chica es
ma’ diabla...va’ hay visita, ¿y esta quien es?
Dijo Graciela mirando a la recién llegada.
-¿¡Qué te importa a vo’ Graciela!?, ¡tan metía que
te han de ver!…ella esta perdida y anda en busca de una dirección…
-Ahhh!!!...se nota que no es na’ de acá, por la
pinta digo yo…
-Ya cállate mejor será y acompáñenme a
comprar; ya Berenice, agarra a la niña y tu Graciela tráeme la cartera que esta
encima de esa silla y vamos saliendo…ya señora aquí la dejo con la Pepa, ella
es mi mano derecha, ella le va a indicar en donde queda la dirección que busca.
-Cagaste Berenice, la ‘eñora te cambio por ser wena pal’ copete…jajaja!
-¡Que soy mal habla!...y eso que soy mi amiga
hueona…
-Cállese el parcito y vamos saliendo.
Dijo Doña Sara mientras cerraba la puerta
detrás de ella. Natasha y Maria José se sentaron en el living
de la “casona”.
-Yo no sé que viniste hacer acá…
-Vine a contar toda la verdad, voy a hacer
pagar a esa mujer
-¿A esa mujer? ...y lo que me hiciste tu; tú Maria José…junto con los demás obligaron al Octavio a violarme… ¡sabiendo que
el era nuestro hermano!
-Es que yo estaba tan enamorada del Pablo que
hacia todo lo que el quería hasta que me…
-¿Hasta que te dejo botada por la señora
Irene?...tu a eso volviste, quieres contar la verdad para vengarte de ella por
quitarte al Pablo.
-Yo vengo para que esa mujer pague y nos de lo
que nos corresponde por derecho
-Tú sigues igual, no has cambiado nada.
-Por supuesto que he cambiado, ahora tengo
mundo, tengo como defendernos de esos hueones, dame una oportunidad, yo te
puedo ayudar.
-¿Y porque debería darte yo una oportunidad? …
a mi no me dieron esa oportunidad, tu y tus amigos hicieron que mi propio
hermano me violara, ¿viste a esa niña que salio con las chiquillas?...esa es mi
hija, mía y de mi hermano.
-No lo sabía…
- Si en algo quieres ayudarme, no cuentes nada
de lo que sucedió aquel día…hazlo por mi hija, el Octavio no sabe que ella
existe, ni su madre tampoco y yo no quiero que se enteren.
-Yo no puedo hacer eso, la verdad se tiene que
saber…esa mujer tiene que pagar.
-Aun eres esa puta egoísta que siempre
fuiste…ahora quiero que te vayas y no me busques más.
Natasha se paró del sillón y abrió la puerta
para que Maria José saliera de la “casona”, antes de salir por el por el umbral
de la puerta, miro a Natasha y dijo
-Si tu así lo quieres…yo igual voy a hablar con
Octavio; no le voy a decir que tuvo una hija contigo, quizás con eso me puedas
perdonar aunque sea un poco… también quiero que sepas que estoy arrepentida por
lo que hice y que en verdad ahora podría haber cambiado nuestra vida…pero si tu no lo quieres
así, yo voy a hacer todo lo posible para conseguir lo que siempre nos ha
pertenecido como hijas del Senador.
-Andate y déjame sola, no quiero volver a
verte nunca más en mi vida…
Cuando María José salio, Natasha cerró la
puerta de un golpe y se tiro al piso a
llorar
Yo estaba comprando en el supermercado que
estaba en el centro del pueblo, cuando de pronto una pelota me golpeo en una
pierna y escuche una voz muy dulce que dijo.
-Perdón…fue sin querer.
Cuando me di vuelta, vi a una niña hermosa,
con una cabellera larga color castaña clara y unos ojos grandes de color
violeta.
-No te preocupes, no me dolió, toma aquí esta
tu pelota…
Ella se acercó, la tomo con sus manos, me sonrío
y me dijo
-Me llamo Simona ¿y tu como te llamas?
-Mucho gusto Simona…mi nombre es Octavio.
Y estire mi mano, ella la tomo y se rió; en ese
momento apareció la Graciela con la Berenice y nos vieron hablando, la Graciela
se acercó a saludarme
-¡Hola po!... ¿y tu que andai haciendo por
aquí?
-Comprando…
-Ella es la niña de la que te hable.
-Si ya nos presentamos ¿cierto Simona?
-Viste que es mas linda la cabra chica…
Dijo la Graciela mientras le desordenaba el
pelo a la niña.
-El igual es lindo… ¿es tu pololo Graciela?
Le preguntó Simona.
-Si, es mi polola ¿verdad Graciela?
Conteste yo rápidamente…así que al igual que
mi padre me enamore de una “puta” y estaba dispuesto a luchar por ese amor.
-Si esa es una proposición, si es mi pololo.
Yo me sonreí y ella se lanzó a mis brazos y
nos besamos en los labios; la Simona nos abrazó a ambos de las piernas, en ese
momento apareció doña Sara, se llevo las dos manos a la cabeza, tomo a la
Simona del brazo y la alejo de mi lado.
-Berenice, ándate con la niña y me esperan en
el auto.
-Pero señora, todavía no terminamos de
comprar, yo me tengo que comprar unas “ladysan”, no ve que ando con el “periodo”.
Le dijo la Berenice un poco avergonzada al oído
a Doña Sara. Ella la miro y le dijo
-¡Como podis ser tan tontona niña! , ya anda a
sacar esas “leseras” y me esperan en el auto con la niña
La Berenice tomó de la mano a la Simona, ella
le soltó la mano y me dio un beso en la mejilla y yo le respondí con un tierno
abrazo y me dijo
-Chao Octavio, cuando nos veamos denuevo te
voy a regalar un dibujo que voy a hacer de ti.
-Muchas gracias Simona, pórtate bien y luego te voy
a ir a ver a tu casa
La Berenice la tomo en sus brazos y salieron
del supermercado, doña Sara se quedo junto a nosotros y le dijo a la Graciela.
-Pensé que te había quedado claro a ti
Graciela, te dije que no quería ver a este cabro cerca de nosotros y vo’ lo
primero que hacis es juntarte con el y trai a la niña ma’ encima…
-No señora…si nos encontramos de casualidad no
ma’
-Es verdad yo estaba parado acá cuando me
golpeo una pelota en la pierna y era la Simona que jugaba con ella.
Ella miro hacia el cielo asombrada, balbució
unas palabras que no logre entender y tomo a la Graciela del brazo y le dijo.
-Ya, vayámonos Graciela.
-No señora, no me voy na’, el Octavio es mi
pololo y me voy a quedar aquí con el así que váyase no ma’…
-¿Como que pololo?...las putas no tenemos
pololos niña…
-Esta puta si…y soy yo y ni usted ni nadie nos
va a impedir vernos.
-Sabis que ma’…me voy y vo’ cabrita hace lo que
querai, yo ya te advertí, mas no puedo hacer.
Yo la mire y le dije desafiante.
-Quiero que me diga porque le dijo a la
Graciela que mi familia era peligrosa.
Ella puso su mano derecha sobre mi hombro y me
dijo.
-Mira cabrito, yo sé que vo’ no soy na’ malo y
no quiero que pensis que yo te quiero fregar, pero no me preguntis esas cosas a
mi…pregúntale a tu familia.
-¿Y que tiene que ver mi familia acá?…yo sé que
usted sabe algo y quiero que me lo diga ahora
-Todo a su tiempo cabrito, todo a su tiempo…
Se dio media vuelta y se fue, la Graciela me
miro y me dijo.
-¡Viste que yo tenia razón!...esta vieja algo
sabe; yo no soy na’ hueona Octavio, me voy pa’ que me aclare todo, esta noche vamos a
saber lo que oculta esta señora.
-Vamos juntos entonces…
-No, tu andate pa’ tu casa…yo te llamo apenas
sepa algo
Nos despedimos con un beso en los labios, ella
tomo un taxi y se dirigió a la “casona” y yo a la mía.
Apenas doña Sara llegó a la “casona morada”,
fue a hablar con Natasha.
-Mijita por dios, no sabe lo que acaba de
pasar… ¡el Octavio y la Simoncita se conocieron!
-¡Que me esta diciendo!, ¿pero como?
-¡En el super!…la niña estaba jugando con una
pelota, la tiro y justo le llegó al Octavio que andaba comprando…y los hubieras
visto ¡parecían que se conocían de toda la vida!...esa es la sangre mijita, ¡si
la sangre tira!
-Señora Sara, primero aparece mi hermana y
quiere contarle toda la verdad al Octavio de lo que pasó ese día y ahora el se
encuentra con la Simona…si el llega a saber que la Simona es su hija yo no sé que va a pasar…
-¿Que estai diciendo Pepa? ¿Cómo que la Simona
es hija del Octavio?
Era la voz de Graciela que había escuchado la
conversación entre la Natasha y doña Sara.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
LA CULPA cap.9
Mi viejo hacia rato que no iba a nuestra casa,
yo la verdad no lo extrañaba, el ya tenia su vida en Valparaiso junto a la
Silvana, ella la verdad no me caía mal, la molestaba por molestarla, igual yo entendía
a mi viejo, el convivir con una persona como mi madre era sumamente difícil,
ella siempre quería tener el control por sobre los demás, la rabia que sentía
hacia el era porque no me había llevado con el cuando se fue y me había dejado
viviendo con mi madre…la nana Rosa era bien cercana con el, también había sido
su nana cuando el era un niño y ese día cuando llegue a mi casa ella lo había
ido a ver a Valparaiso.
-¡Pero que gusto nanita verla por acá!
-Como esta Patito, usted es bien ingrato, mírenlo…
¡yo vieja como estoy tengo que pegarme el viaje a verlo!
-Pero tú sabes que trato de ver lo menos
posible a la Irene…
-Y al Octavito su hijo, también…
-Nanita por favor, el no quiere nada conmigo y
yo la verdad cada vez que lo veo siento una tristeza inmensa al ver en lo que
se ha convertido…
-El niño necesita de su ayuda, el otro día
estuvimos hablando.
-¿Y de
que?
-Tu sabes de que, el cree que fue un sueño que
tuvo y anduvo buscando al Moisés para hablar con el.
-Si algo me dijo Irene, la ultima vez que
estuvieron acá ¿y logro comunicarse con el?
-No, al Moisés lo mataron…
-¡Que!... ¿y cuando fue eso?
-Hace unos días atrás, dicen que lo asaltaron,
pero yo creo que la señora tiene algo que ver y no me extrañaría que también
tuviera que ver con la muerte de la señora Marta.
-Pero nanita…te creo que tuviera que ver en la
muerte de Moisés, pero en la de la señora Marta…ella era su madre y siempre la
apoyo en sus decisiones.
-La señora Irene es una mujer mala!...y si
tiene razón en lo de que la señora Marta la apoyo en todo, pero días antes de
su muerte, ella me comento que estaba muy arrepentida de callarle la verdad a
su nieto y quería contarle toda la verdad al Octavio, así que tu deberías ir a hablar con tu hijo, el te
necesita, imagínate se entera por otra persona que lo que el cree fue un sueño,
en realidad paso y que sus padres le ocultaron toda la verdad por vergüenza y
para cuidar su posición social y política!
-Voy a hablar con Irene para que…
-¡Usted no va na’ hablar con la ella!...de una
vez por todas sea hombrecito y enfrente los problemas usted sólito ta’ gueno
ya...yo no lo críe pa’ que fuera un polleruo’, ella es mala y estoy segura que
le haría algo malo al niño si se entera lo que paso con Natasha.
-Pero “nanita”, yo aun no puedo mirar a la
cara al Octavio…
-Lo va a tener que hacer no ma’… ¿y su mujer
donde esta?
-Salio…y no se a que hora va a volver, la
esperamos y nos vamos, ¿te parece?
-No, usted la llama y le avisa que nos vamos
al pueblo y si ella quiere acompañarlo, la esperamos haya.
Mi padre la llamo para avisarle, pero ella no
le contesto.
-No me contesta, me manda al buzón de voz
-Ya vamosnos entonces, su hijo es mas importante que su mujer.
-Vamos entonces.
Y salieron de la casa rumbo al pueblo a
destapar toda la verdad.
De pronto suena el celular de Pablo, la
contesta y una voz le dice
-Pablo…tanto tiempo… ¿acaso ya me olvidaste?
-¿María José?...pero como sabes mi numero, ¿de
donde lo sacaste?
-Eso no importa, te llamo porque supe que había
muerto el Moisés ¿fue ella verdad?...fue Irene.
-Claro que no…ella no seria capaz.
-Por favor Pablo, los dos sabemos muy bien de
lo que es capaz esa mujer.
-No, ella no tiene nada que ver…ella y yo
volvimos y ahora vamos a estar juntos para toda la vida.
-Como puedes ser tan estúpido esa no quiere a
nadie, ni siquiera a su propio hijo o acaso se te olvido lo que le hizo…
-No quiero hablar de eso…yo ya lo olvide.
-Pero yo no, así que dile a tu amor que le voy
a contar toda la verdad al Octavio y denunciarla por la muerte de Moisés, supe
que el la estaba chantajeando, quizás por eso lo mató…
-Ella no lo mató… ¡yo lo mate!
-La verdad no me importa quien haya sido,
igual me voy a cagar a esa conchadesumadre, así que dile que luego voy a llegar
por el pueblo a hablar con su hijito.
-Si tú llegas a aparecer por acá, te mato…
-Así…trata de hacerme algo, y una carta le va
a llegar al Octavio y a la policía en donde esta escrita toda la verdad y donde
hay pruebas de lo que esa mujer hizo en contra de su hijo, o acaso creíste que seguía
igual de hueona como cuando estaba contigo y tu hacías lo que querías conmigo, así
que dile a esa perra de la Irene que antes de navidad va a tener noticias mías…chao.
Y corto el teléfono, inmediatamente Pablo llamó mi madre para contarle lo que había sucedido con María José.
-Aló amor, tengo que…
-Acaso no entiendes, ¡te dije que no me
llamaras!
-Por favor escúchame, tengo algo importante
que decirte…me llamo la María José
-¡Que!...no me habías dicho que esa puta
asquerosa había desaparecido y que nadie sabia en donde estaba.
-Si pero, no se como se consigo mi numero y me
dijo que iba a contarle todo al Octavio…
-Bueno entonces encárgate de ella también
-Lo siento mi amor, pero no puedo, dijo que si
algo le pasaba, la policía y el Octavio recibirían una carta en donde aparecían
pruebas de lo que paso años atrás
-Esa puta no me va a cagar todo lo que he
logrado estos años…todo esto es por tu culpa, ¡me dijiste que ella no iba a
volver, ya no quiero saber mas de ti!
-Pero amor por favor yo he hecho todo lo que
me has pedido…
En ese instante mi madre tiro el celular
contra la pared y botó todo lo que tenia sobre el escritorio, Lucia, su
secretaria, entro a la oficina para ver lo que sucedía.
-¡Señora Irene que le pasa! ¿esta bien?
Al verla ella se calmo enseguida, se arreglo
los cabellos que se le habían desordenado y dijo
-Si, no es nada, es que Octavio me saca de
quicio, no aguante más y me desahogue.
-Ese niño, siempre haciendo leseras…
-Así es… yo ahora voy a salir a arreglar los
problemas en los que se mete mi hijo, tu arregla todo acá mientras yo no estoy.
-Si señora, no se preocupe vaya tranquila
-Ah! Si alguien me llama, dile que me llame al
número que te voy a dejar escrito en tu escritorio.
Y salio rumbo a la casa.
-Ya mijita no se preocupe mas, pasando las
fiestas nos vamos a ir del pueblo, ya queda unos días no ma’
-Señora Sara, usted ha sido tan buena conmigo,
yo no se como agradecerle todo lo que ha hecho por mi.
-No te preocupis de leseras cabra…no tenis na’
que agradecer niña, anda a buscar a la niña que esta con esas dos tontonas
colgando ropa, yo las espero afuera pa que vayamos al super.
Cuando la Señora Sara abrió la puerta, estaba
la Maria José parada en el umbral de la puerta.
-Buenos días
-Buenos días, ¿se le ofrece algo?
-Si ando buscando a la Natasha… ¿se encontrara
aquí?
-Aquí no hay nadie con ese nombre, así que le
voy a pedir que se vaya por favor, mire que voy saliendo…
Justo en ese momento apareció la “Pepa”, María
José la vio y la reconoció.
-Natasha!
-¿María José?...que haces aquí…
Dijo mirándola con temor e incredibilidad, ya
no era esa muchacha que ella había dejado de ver hacia ya casi nueve años,
ahora era una mujer, se veía muy elegante, su cara era distinta.
-Hermana por favor perdóname…
Le dijo abrazándole las piernas y arrojándose
a sus pies.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
LA CULPA cap. 8
Yo aun no me puedo comunicar con la Graciela,
ya no aguanto mas la incertidumbre de no saber nada de la colorina, también el
porque me tienen prohibido la entrada a “la casona morada”,
echo de menos a la Graciela…creo que me he enamorado de ella…tomo una
botella de whisky de mi casa y subo a mi auto, manejo hasta que anochece, llego
hasta un mirador, pongo el disco “LA CULPA” de Los Bunkers, bajo del auto con
mi botella de Jack Danield’s en la mano y me siento sobre el capo de mi jeep a
mirar las luces del pueblo y las estrellas , me “tomo” un par de pastillas
acompañadas de un sorbo de copete y pienso…
Ya habían pasado los días que Moisés le había
dado de plazo a mi madre para que le entregara los 100 millones de pesos en
efectivos, así que acordaron encontrarse en el bar de el después de la
medianoche.
-Aquí esta el dinero…
- Muchas gracias ¿te quieres servir algo?
-No gracias.
Moisés tomo el maletín que contenía el dinero
y lo guardo sin abrirlo.
-¿Y no lo vas a contar?
-No, se que cumples tu palabra; al menos algo
bueno tienes… ¿estas segura que no quieres beber nada?
-No, mientras menos tiempo este en este lugar,
mejor.
-Pero yo si quiero celebrar.
Saco una botella de champagne, y se sirvió una
copa, la alzo y dijo
-En algo te pude ganar, se que cuando Pablo ya
no te sirva, lo volverás a abandonar y allí estaré yo para apoyarlo, tal cual
como lo he hecho toda la vida.
-Yo no estaría tan seguro.
Le dijo mi madre, de pronto apareció Pablo con
una pistola en la mano apuntando hacia Moisés.
-Perdóname… pero ni tu, ni nadie me separara
de Irene
Y
disparó 5 veces, Moisés cayo al piso, mi madre se acerco a Pablo y le
dijo
-Sabía que no me ibas a fallar.
Y lo besó en los labios.
-Ahora saca el dinero de la registradora para
que cuando encuentren a este infeliz la policía crea que fue un robo.
Pablo dejo la pistola sobre el mesón del bar y
saco el dinero de la maquina, mi madre tomo el maletín y la pistola, miro a Moisés
quien se desangraba en el piso y le dijo
-Y ahora quien va a celebrar…
Y le dio un balazo en la frente. Salio del bar
mientras Pablo se arrodilló a cerrarle los ojos a Moisés.
Ya por la mañana, escuche que la nanita Rosa,
hablaba con mi madre sobre un asalto que había ocurrido la noche anterior.
-Señora en el "super" estaban hablando que
anoche hubo un asalto en el bar de ese chiquillo que era amigo del niño cuando
era chico…el Moisés, le pegaron no se cuantos balazos y lo mataron fíjese.
Dijo “la nanita”, mientra se tomaba la cara
con ambas manos.
-¡No te lo puedo creer! ...pero que desgracia,
llama a la florería, encarga una corona y que la manden al lugar en donde lo
van a velar.
-¿Señora quiere que le avise al Octavito?
-Y porque, ellos ya no eran amigos...hace años
que no se veían, no creo que le importe que se haya muerto Moisés…
-¿Que dijiste mama?; ¿como que se murió el Moisés?...pero
cuando paso
-Anoche, ¡pero a ti que te importa!...hace
años que no tenían relación, no se porque te importa tanto…además no era mas
que un “ maricón”, alcohólico y drogadicto, no le va hacer falta a nadie, un
degenerado menos en este mundo.
-¿y donde fue?
-En ese bar de mala muerte que tenia en el
otro pueblo.
Me dirigí al bar haber si podía averiguar
algo. Mientras la nana Rosa y mi madre se quedaron en mi casa.
-Señora, el otro día el niño me contó que soñó con lo que paso
aquel día…
- No se de lo que me estas hablando… andate a
preparar la comida y has lo que te mande
-Pero señora, si el niño llega a recordar
todo…no me quiero ni’ imaginar lo que le podría pasar ya sabe como es de
inestable…
-Sabes que Rosa, lo mejor que le podría pasar
con tu “niñito” seria desaparecer de mi vida…
-Pero señora Irene; como dice eso...esta
hablando de su hijo, ¡sangre de su sangre!
-Cállate…tu aquí solo eres la empleada…si
estas en esta casa todavía es porque José Patricio lo impuso así que cuida lo
que le dices a Octavio, mira que yo soy capaz de hacer de todo para que la
verdad no se sepa, entendiste.
-Si, señora.
Dijo mi “nanita” asintiendo con la cabeza y se
retiro del comedor hacia la cocina.
Cuando llegue al bar, estaba lleno de policías,
también estaba lleno de “curaitos” que habían quedado “huérfanos”, sin un lugar
en donde ahogar sus penas, de pronto alguien me saludo y me ofreció un
cigarrillo, al darme vuelta era el Pablo.
-Dicen que fueron unos “gallos” que no eran de
acá, lo asaltaron, el se resistió y entonces le pegaron los “tunazos”.
-Todavía no lo creo, nunca pude hablar con el…
-Quizás yo lo pueda ayudar…
-No me puedes ayudar, pero si me puedes
escuchar, ¿te tomariai’ unas chelas conmigo?
-¡Por supuesto po’ patrón!
Compramos unas cervezas y nos fuimos al río,
nos sentamos debajo de un sauce, prendí un “pito” de marihuana, le ofrecí y el
acepto, mientras fumaba le pregunte su nombre.
-¿Como te llamai’?
-No tengo nombre, yo ya no soy nadie así que
mi nombre no importa…
-Como que no importa... ¿eres persona o no?;
si hasta los animales tienen nombres, como no vas a tener uno tú.
-Tiene razón patroncito…mi nombre es Gonzalo
-Un gusto Gonzalo y no quiero que me digas mas
patroncito…dime Octavio.
Y le di la mano, el me apretó fuerte y me
entrego el “pito” y me dijo riendo
-Hacia’ rato que no fumaba de esta lesera…
Me reí y dije
-Salud entonces po’ Gonzalo… ¿tu me dijiste
que habías conocido a mi y a mi madre años atrás?
-Claro cuando usted tenia unos 12 años…
-Y conociste a la Maria José?
-Si, algo me recuerdo de ella…
-¿Y sabis’ que habrá pasado con ella?
-No, ella solo desapareció del pueblo de un día
pa’ otro
-¿Y al Pablo también lo conociste?
-También…
-Ese conchadesumadre…no sabes cuanto lo odio…
-¿Y porque tanto odio contra el?
-Porque ese hueón siempre fue un desgraciado
conmigo, golpeándome, burlándose de mí, creyéndose mejor que los demás…
-Tiene la razón…así no ma’ era el…
-¿Y el nombre Natasha te suena?
-No; nunca lo he escuchado en mi vida.
De pronto comenzó a sonar mi celular; era la
Graciela., me paré para contestarle y
camine un poco mas haya.
-Alo “guachito”, ¿Dónde estai?
-Acá en el río…
-Voy pa’lla, te tengo noticias…
-Ven, te espero entonces
Cuando corte el celular y me di vuelta, Pablo
se estaba mojando la cara en el río.
-Era una amiga, viene para acá
-Yo me voy entonces…pa’ que estén solos
-No quédate, tomémonos otra chela.
-No se preocupe, yo tengo cosas que hacer…
Me dio la mano y se fue, unos pasos mas haya
se dio vuelta y me dijo
-Octavio, no se acuerde de mas cosas malas y
no guarde tanto rencor en su corazón…hace mal y usted es una persona buena…
Y desapareció
por el camino de tierra.
Me estaba bañando en el río cuando apareció la
Graciela, me silbo “ tirándome el churro”.
-¡¡¡Mijito rico…que sexy!!!Desnudito y mojadito’,
cada día mas rico, voy al tiro pa’ lla
Y comenzó a sacarse la ropa para entrar al
agua en donde estaba yo, ya desnuda su piel morena, mojada parecía de
terciopelo, la tome por la cintura y la bese.
-Te echaba ma’ de menos…esta vieja no me dejaba
salir
-Si ese día me echo, me amenazo con que me iba
a echar a los pacos…
-Si se oh’…mas lo que me reto, soy ma’loco te
dije que no fuerai pa’ lla, pero ya no nos acordemos de viejas feas…porque
mejor no me haci cariñitos…
La tome del pelo y tire su cabeza para atrás,
bese su cuello y su boca, luego bese sus pechos y los succione’, ella tomo mi
pene con ambas manos, hundí mis dedos en su vagina y ella comenzó a pellizcar
mis testículos…la penetre’…la sensación fue indescriptible, pasar de sentir el
agua helada a tener mi pene entre las paredes cálidas de su vagina, nos
acostamos sobre una gran piedra que estaba a la orilla del río, estaba muy
caliente por el sol, pero eso no importo,
ella comenzó a gemir y ambos nos movimos rápidamente, ella comenzó a empujar
mis glúteos contra ella para poder sentirme mas dentro de ella, subió sus manos
por mi espalda y me enterró sus uñas en mi espalda, yo di un grito entre dolor
y placer, le di unas fuertes estocadas y acabé dentro de ella.
Estábamos
los dos tirados al sol, tomando cerveza y conversando.
-El otro día vi a la Pepa en la “casona”, se
bajo de un taxi con una cabra chica…
-¡La dura! ¿y quien era?
-Yo estoy segura que es su hija…
-¿Y no hablaste con ella?
-No, la vi por la ventana, la vieja la estaba
esperando en la puerta, ella le dejo a la niña y se fue.
-¿Y la niña todavía esta hay?
-Si, es ma’ linda la cabra chica, tiene carita
de ángel…igual que tu…la Berenice y yo la cuidamos cuando la ‘eñora sale, se llama Simona, tiene 9 años.
-¿Y es hija de la colorina o no?
-Nunca ha dicho na’, pero yo estoy mas que
segura que es hija de la pepa, los ojos son iguales.
-La quiero ver…
-¿Y pa’ que?
-No se, curiosidad supongo.
-Sera po’…yo te aviso cuando no este la señora pa’
que vayai pa’ alla, Octavio, ¿te puedo hacer una pregunta?
-Sí, por supuesto.
-¿Tu familia es así como mafiosa?
-¡Mafiosa!...no, mi madre es una perra y mi
padre un viejo de mierda, pero mafiosos no son, ¿Por qué me preguntai eso?
-Lo que pasa es que la ‘eñora Sara me dijo que
me alejara de ti, porque tu familia era peligrosa…sobre todo tu mama.
-¿Y que tiene que ver esa vieja con mi
familia?
-¡No se na’ yo!...pero estaba muy segura de lo
que decía.
-Yo tengo que hablar con esa vieja…
jueves, 15 de noviembre de 2012
LA CULPA cap.7
Al salir de la ducha, sonó mi celular, era la
Graciela que me tenía noticias.
-Aló “guachito”, ¿donde estay?
-En mi casa…
-Te tengo noticias, la vieja Sara llegó…
-¿Y llegó con la colorida?
-No, pero algo hay escondió’, te parece si nos
juntamos en la noche, así te averiguo
que onda paso con la Pepa, ya po “guachon” nos tamos’ viendo entonces.
-¿Te paso a buscar a “la casona morada”?
-No pasa na’, la Berenice dijo que la señora
te tiene prohibida la entrada a la casona…
-¿¡Y por que no me había dicho nada!?
-¡Porque no te había podido ubicar
po’!...espérame donde esta el pino grande.
En la oficina, mientras mi mama se preparaba
para salir, llego su secretaria a avisarle que un joven necesitaba hablar con
ella .Atrás de ella apareció Moisés.
-Lucia, adelántate tú y dile a las señoras del
centro de madres que voy a llegar un poco tarde, ahora andate y cierra la puerta.
Ella salió y Moisés se sentó en la silla que
estaba frente al escritorio.
-Tanto tiempo sin vernos…
-Así es, supe que te ibas del pueblo.
-Quizás, todo depende de ti… supe que tu hijo
me anda buscando, ¿quiere hablar conmigo o no?
-Puede ser, ¿pero a que te refieres con eso?
-No se, si me lo encuentro talvez le cuente lo
que tu y yo sabemos…
-Nosotros tenemos un trato...gracias a mi
tienes ese bar de mala muerte.
-Si, pero el negocio no ha andado muy bien, ya
solo llegan borrachos que no tienen como pagar lo que consumen, así que a
cambio de unas lucas yo desaparezco.
-Así... ¿y de cuanto seria la cantidad?
-Quiero cien millones…
-¡Pero esa es mucha plata!...yo no tengo esa
cantidad
-Irene por favor no mientas, ambos sabemos que
en la época que tu marido fue el alcalde de este pueblo robaste muchísimo más
que la cantidad que te estoy pidiendo.
Ella miró al cielo, sonrió y se arreglo el cabello.
-Esta bien, pero quiero que te vayas y no
vuelvas mas, te hago un cheque y te vas…
-No, lo quiero en efectivo
-¡Estas loco!...esa cantidad te la puedo
cancelar en cheques…
-En efectivo o nada, si no te gusta mi oferta
yo voy, busco a Octavio y le cuento todo…
-Esta bien; dame una semana para reunir todo…
-Te doy 2 días…tómalo o déjalo, es tu decisión.
-Muy bien…en 2 días te entrego tu plata y
desapareces para siempre de mi vida.
-OK, pero quiero que tu desaparezcas de la
vida de Pablo.
-¿De Pablo?...y a ti que te importa ese
borracho ¡no me digas que aun estas enamorado de el!
Y se rió de forma irónica.
-Eso a ti no te importa…quiero que lo dejes en
paz; el ya a sufrido bastante por tu causa.
-Por favor Moisés…olvídate de Pablo, el no te
ama y nunca te ha amado, ahora con el dinero
que te voy a dar búscate un hombre guapo, que valga la pena, no un borracho que
no sirve para nada…si ya ni en la cama sirve…¿o acaso no lo has notado?
-Eres una desgraciada, ya va a llegar el día
en que pagues todo lo que has hecho…acuérdate de mi.
-Quizás… pero no vas a ser tu quien me haga
pagar, ahora necesito salir así que te voy a pedir que te vayas…
Moisés salio de la oficina y al cerrar la
puerta dijo
-No estés tan segura Irene…
En la casona morada, doña Sara conversa con
Graciela y Berenice.
-Ya cabritas, van a trabajar…estuve sacando
las cuentas y anduvieron ma’ o menos con las platas, supongo que no anduviste poniéndole
entre pera y bigote po’ Berenice…
-No diga leseras ‘eñora!!! Lo que pasa es que
la cosa estuvo re-floja
-Sóplame este ojo, no te conoceré na’ yo...vo’
tomai’ y se te sueltan los chitecos!
-Que e’ mal habla señora…
-Ya dejémoslo hasta hay no ma’, pero a vo’
Graciela, con vo’ si que quiero hablar ¡no quiero que te juntis ma’ con ese
chiquillo! ¿Entendiste?
-Señora, usted no me puede prohibir eso...afuera
del trabajo yo me puedo juntar con quien quiera.
-Mira chiquilla, teni razón, yo no te puedo
prohibir juntarte con quien querai’ afuera de la pega, pero ese cabro no te va
a hacer bien…créeme cabrita
-Y por que dice eso... ¿acaso tiene que ver
con la Pepa?
-¿Y quien nombro a la Pepa acá?...no te metai’
en leseras que vai’ a salir trasquila’
-Yo no soy na’ tan tonta señora, el día que el
Octavio apareció por la casona, a la Pepa se le desfiguro la cara cuando lo
vio, estoy segura que ella lo conocía de antes y que hay algo malo paso, eso no
me lo saca nadie de la cabeza!
-¡Ya se acabó la conversación!...Graciela
haceme caso, te lo digo por tu bien, su familia es peligrosa, sobre todo su
madre…
Ya llevaba un rato esperando a la Graciela y
no aparecía así que decidí ir a buscarla
a la casona, llegue, toque la puerta y salio a abrir la señora Sara.
-Y tu que haces aquí... ¿acaso la Graciela no
te dijo que tenis la entrada prohibida acá?
-Si, si me dijo y me gustaría saber la razón
-¡Porque yo lo digo!...yo soy la dueña de este
boliche y yo decido quien entra y quien no…así de simple.
-La verdad no me interesa entrar…necesito
hablar con la Graciela
-No puede hablar ahora, ta’ ocupa’…
-Mire señora, yo no quiero tener problemas con
usted y si es plata lo que quiere, aquí tiene
Saque unos billetes del bolsillo y se los
arroje
-Aquí tenis’…ahora llama a la Graciela.
Doña Sara tomo los billetes y me los devolvió.
-Mira chiquillo, ándate por favor o voy a
llamar a los pacos pa’ que te saquen
-¡Vo’ no sabis con quien te estay metiendo
vieja maraca!...llama a la Graciela…¡¡¡Graciela, Graciela!!!
Y comencé a gritar su nombre.
-Berenice, ¡¡¡llámate a los pacos, pa’ se
lleven a esta mierda de aquí!!!
-Esta bien, me voy pero esta me las vai a
pagar vieja culia…acuérdate de mi, voy hacer que cierren esta “gueva”.
Mi
madre se junto con Pablo para contarle sobre las amenazas que le hizo Moisés
el día anterior.
-El otro día se apareció por mi oficina Moisés
para amenazarme, me dijo que si no le doy plata le va a contar toda la verdad a
Octavio
-Pero dale lo que te pide, así nos deja
tranquilos para estar juntos
-Si, eso voy a hacer…pero, también me dijo que
te dejara de ver a ti mi amor…el esta enamorado de ti…y me dijo que ustedes
están juntos.
-¡Eso no es cierto!...el siempre ha estado
enamorado de mi, amor tu sabes que yo te amo solo a ti y que solo a ti te soy
fiel…
-Tranquilo, yo se que estaba mintiendo, pero
si alguien mas lo sabe…todos van a pensar que tu eres gay.
-Pero yo no lo soy… ¿tu lo sabes bien, verdad?
-Por supuesto mi amor, yo lo sé, pero ese maricón del Moisés se va a encargar de contarle a todo este pueblo que tú y el
han sido pareja todo este tiempo.
-¡Pero eso no es verdad!
-Tranquilízate, tu tienes que hacer todo lo que yo te diga y así vamos a poder estar
juntos para toda la vida… ¿eso es lo que quieres, verdad?
-Si, estoy dispuesto a hacer todo lo que
quieras…ahora por favor bésame y déjame hacerte el amor…
Pablo arrojo a mi madre sobre la cama del
motel en el que se encontraban y la penetro por detrás mientras ella miraba por
la ventana.
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