Yo aun no me puedo comunicar con la Graciela,
ya no aguanto mas la incertidumbre de no saber nada de la colorina, también el
porque me tienen prohibido la entrada a “la casona morada”,
echo de menos a la Graciela…creo que me he enamorado de ella…tomo una
botella de whisky de mi casa y subo a mi auto, manejo hasta que anochece, llego
hasta un mirador, pongo el disco “LA CULPA” de Los Bunkers, bajo del auto con
mi botella de Jack Danield’s en la mano y me siento sobre el capo de mi jeep a
mirar las luces del pueblo y las estrellas , me “tomo” un par de pastillas
acompañadas de un sorbo de copete y pienso…
Ya habían pasado los días que Moisés le había
dado de plazo a mi madre para que le entregara los 100 millones de pesos en
efectivos, así que acordaron encontrarse en el bar de el después de la
medianoche.
-Aquí esta el dinero…
- Muchas gracias ¿te quieres servir algo?
-No gracias.
Moisés tomo el maletín que contenía el dinero
y lo guardo sin abrirlo.
-¿Y no lo vas a contar?
-No, se que cumples tu palabra; al menos algo
bueno tienes… ¿estas segura que no quieres beber nada?
-No, mientras menos tiempo este en este lugar,
mejor.
-Pero yo si quiero celebrar.
Saco una botella de champagne, y se sirvió una
copa, la alzo y dijo
-En algo te pude ganar, se que cuando Pablo ya
no te sirva, lo volverás a abandonar y allí estaré yo para apoyarlo, tal cual
como lo he hecho toda la vida.
-Yo no estaría tan seguro.
Le dijo mi madre, de pronto apareció Pablo con
una pistola en la mano apuntando hacia Moisés.
-Perdóname… pero ni tu, ni nadie me separara
de Irene
Y
disparó 5 veces, Moisés cayo al piso, mi madre se acerco a Pablo y le
dijo
-Sabía que no me ibas a fallar.
Y lo besó en los labios.
-Ahora saca el dinero de la registradora para
que cuando encuentren a este infeliz la policía crea que fue un robo.
Pablo dejo la pistola sobre el mesón del bar y
saco el dinero de la maquina, mi madre tomo el maletín y la pistola, miro a Moisés
quien se desangraba en el piso y le dijo
-Y ahora quien va a celebrar…
Y le dio un balazo en la frente. Salio del bar
mientras Pablo se arrodilló a cerrarle los ojos a Moisés.
Ya por la mañana, escuche que la nanita Rosa,
hablaba con mi madre sobre un asalto que había ocurrido la noche anterior.
-Señora en el "super" estaban hablando que
anoche hubo un asalto en el bar de ese chiquillo que era amigo del niño cuando
era chico…el Moisés, le pegaron no se cuantos balazos y lo mataron fíjese.
Dijo “la nanita”, mientra se tomaba la cara
con ambas manos.
-¡No te lo puedo creer! ...pero que desgracia,
llama a la florería, encarga una corona y que la manden al lugar en donde lo
van a velar.
-¿Señora quiere que le avise al Octavito?
-Y porque, ellos ya no eran amigos...hace años
que no se veían, no creo que le importe que se haya muerto Moisés…
-¿Que dijiste mama?; ¿como que se murió el Moisés?...pero
cuando paso
-Anoche, ¡pero a ti que te importa!...hace
años que no tenían relación, no se porque te importa tanto…además no era mas
que un “ maricón”, alcohólico y drogadicto, no le va hacer falta a nadie, un
degenerado menos en este mundo.
-¿y donde fue?
-En ese bar de mala muerte que tenia en el
otro pueblo.
Me dirigí al bar haber si podía averiguar
algo. Mientras la nana Rosa y mi madre se quedaron en mi casa.
-Señora, el otro día el niño me contó que soñó con lo que paso
aquel día…
- No se de lo que me estas hablando… andate a
preparar la comida y has lo que te mande
-Pero señora, si el niño llega a recordar
todo…no me quiero ni’ imaginar lo que le podría pasar ya sabe como es de
inestable…
-Sabes que Rosa, lo mejor que le podría pasar
con tu “niñito” seria desaparecer de mi vida…
-Pero señora Irene; como dice eso...esta
hablando de su hijo, ¡sangre de su sangre!
-Cállate…tu aquí solo eres la empleada…si
estas en esta casa todavía es porque José Patricio lo impuso así que cuida lo
que le dices a Octavio, mira que yo soy capaz de hacer de todo para que la
verdad no se sepa, entendiste.
-Si, señora.
Dijo mi “nanita” asintiendo con la cabeza y se
retiro del comedor hacia la cocina.
Cuando llegue al bar, estaba lleno de policías,
también estaba lleno de “curaitos” que habían quedado “huérfanos”, sin un lugar
en donde ahogar sus penas, de pronto alguien me saludo y me ofreció un
cigarrillo, al darme vuelta era el Pablo.
-Dicen que fueron unos “gallos” que no eran de
acá, lo asaltaron, el se resistió y entonces le pegaron los “tunazos”.
-Todavía no lo creo, nunca pude hablar con el…
-Quizás yo lo pueda ayudar…
-No me puedes ayudar, pero si me puedes
escuchar, ¿te tomariai’ unas chelas conmigo?
-¡Por supuesto po’ patrón!
Compramos unas cervezas y nos fuimos al río,
nos sentamos debajo de un sauce, prendí un “pito” de marihuana, le ofrecí y el
acepto, mientras fumaba le pregunte su nombre.
-¿Como te llamai’?
-No tengo nombre, yo ya no soy nadie así que
mi nombre no importa…
-Como que no importa... ¿eres persona o no?;
si hasta los animales tienen nombres, como no vas a tener uno tú.
-Tiene razón patroncito…mi nombre es Gonzalo
-Un gusto Gonzalo y no quiero que me digas mas
patroncito…dime Octavio.
Y le di la mano, el me apretó fuerte y me
entrego el “pito” y me dijo riendo
-Hacia’ rato que no fumaba de esta lesera…
Me reí y dije
-Salud entonces po’ Gonzalo… ¿tu me dijiste
que habías conocido a mi y a mi madre años atrás?
-Claro cuando usted tenia unos 12 años…
-Y conociste a la Maria José?
-Si, algo me recuerdo de ella…
-¿Y sabis’ que habrá pasado con ella?
-No, ella solo desapareció del pueblo de un día
pa’ otro
-¿Y al Pablo también lo conociste?
-También…
-Ese conchadesumadre…no sabes cuanto lo odio…
-¿Y porque tanto odio contra el?
-Porque ese hueón siempre fue un desgraciado
conmigo, golpeándome, burlándose de mí, creyéndose mejor que los demás…
-Tiene la razón…así no ma’ era el…
-¿Y el nombre Natasha te suena?
-No; nunca lo he escuchado en mi vida.
De pronto comenzó a sonar mi celular; era la
Graciela., me paré para contestarle y
camine un poco mas haya.
-Alo “guachito”, ¿Dónde estai?
-Acá en el río…
-Voy pa’lla, te tengo noticias…
-Ven, te espero entonces
Cuando corte el celular y me di vuelta, Pablo
se estaba mojando la cara en el río.
-Era una amiga, viene para acá
-Yo me voy entonces…pa’ que estén solos
-No quédate, tomémonos otra chela.
-No se preocupe, yo tengo cosas que hacer…
Me dio la mano y se fue, unos pasos mas haya
se dio vuelta y me dijo
-Octavio, no se acuerde de mas cosas malas y
no guarde tanto rencor en su corazón…hace mal y usted es una persona buena…
Y desapareció
por el camino de tierra.
Me estaba bañando en el río cuando apareció la
Graciela, me silbo “ tirándome el churro”.
-¡¡¡Mijito rico…que sexy!!!Desnudito y mojadito’,
cada día mas rico, voy al tiro pa’ lla
Y comenzó a sacarse la ropa para entrar al
agua en donde estaba yo, ya desnuda su piel morena, mojada parecía de
terciopelo, la tome por la cintura y la bese.
-Te echaba ma’ de menos…esta vieja no me dejaba
salir
-Si ese día me echo, me amenazo con que me iba
a echar a los pacos…
-Si se oh’…mas lo que me reto, soy ma’loco te
dije que no fuerai pa’ lla, pero ya no nos acordemos de viejas feas…porque
mejor no me haci cariñitos…
La tome del pelo y tire su cabeza para atrás,
bese su cuello y su boca, luego bese sus pechos y los succione’, ella tomo mi
pene con ambas manos, hundí mis dedos en su vagina y ella comenzó a pellizcar
mis testículos…la penetre’…la sensación fue indescriptible, pasar de sentir el
agua helada a tener mi pene entre las paredes cálidas de su vagina, nos
acostamos sobre una gran piedra que estaba a la orilla del río, estaba muy
caliente por el sol, pero eso no importo,
ella comenzó a gemir y ambos nos movimos rápidamente, ella comenzó a empujar
mis glúteos contra ella para poder sentirme mas dentro de ella, subió sus manos
por mi espalda y me enterró sus uñas en mi espalda, yo di un grito entre dolor
y placer, le di unas fuertes estocadas y acabé dentro de ella.
Estábamos
los dos tirados al sol, tomando cerveza y conversando.
-El otro día vi a la Pepa en la “casona”, se
bajo de un taxi con una cabra chica…
-¡La dura! ¿y quien era?
-Yo estoy segura que es su hija…
-¿Y no hablaste con ella?
-No, la vi por la ventana, la vieja la estaba
esperando en la puerta, ella le dejo a la niña y se fue.
-¿Y la niña todavía esta hay?
-Si, es ma’ linda la cabra chica, tiene carita
de ángel…igual que tu…la Berenice y yo la cuidamos cuando la ‘eñora sale, se llama Simona, tiene 9 años.
-¿Y es hija de la colorina o no?
-Nunca ha dicho na’, pero yo estoy mas que
segura que es hija de la pepa, los ojos son iguales.
-La quiero ver…
-¿Y pa’ que?
-No se, curiosidad supongo.
-Sera po’…yo te aviso cuando no este la señora pa’
que vayai pa’ alla, Octavio, ¿te puedo hacer una pregunta?
-Sí, por supuesto.
-¿Tu familia es así como mafiosa?
-¡Mafiosa!...no, mi madre es una perra y mi
padre un viejo de mierda, pero mafiosos no son, ¿Por qué me preguntai eso?
-Lo que pasa es que la ‘eñora Sara me dijo que
me alejara de ti, porque tu familia era peligrosa…sobre todo tu mama.
-¿Y que tiene que ver esa vieja con mi
familia?
-¡No se na’ yo!...pero estaba muy segura de lo
que decía.
-Yo tengo que hablar con esa vieja…
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