miércoles, 19 de diciembre de 2012

LA CULPA cap. 8



Yo aun no me puedo comunicar con la Graciela, ya no aguanto mas la incertidumbre de no saber nada de la colorina, también el porque me tienen prohibido la entrada a “la casona  morada”,  echo de menos a la Graciela…creo que me he enamorado de ella…tomo una botella de whisky de mi casa y subo a mi auto, manejo hasta que anochece, llego hasta un mirador, pongo el disco “LA CULPA” de Los Bunkers, bajo del auto con mi botella de Jack Danield’s en la mano y me siento sobre el capo de mi jeep a mirar las luces del pueblo y las estrellas , me “tomo” un par de pastillas acompañadas de un sorbo de copete y pienso…


Ya habían pasado los días que Moisés le había dado de plazo a mi madre para que le entregara los 100 millones de pesos en efectivos, así que acordaron encontrarse en el bar de el después de la medianoche.
-Aquí esta el dinero…
- Muchas gracias ¿te quieres servir algo?
-No gracias.
Moisés tomo el maletín que contenía el dinero y lo guardo sin abrirlo.
-¿Y no lo vas a contar?
-No, se que cumples tu palabra; al menos algo bueno tienes… ¿estas segura que no quieres beber nada?
-No, mientras menos tiempo este en este lugar, mejor.
-Pero yo si quiero celebrar.
Saco una botella de champagne, y se sirvió una copa, la alzo y dijo
-En algo te pude ganar, se que cuando Pablo ya no te sirva, lo volverás a abandonar y allí estaré yo para apoyarlo, tal cual como lo he hecho toda la vida.
-Yo no estaría tan seguro.
Le dijo mi madre, de pronto apareció Pablo con una pistola en la mano apuntando hacia  Moisés.
-Perdóname… pero ni tu, ni nadie me separara de Irene
Y  disparó 5 veces, Moisés cayo al piso, mi madre se acerco a Pablo y le dijo
-Sabía que no me ibas a fallar.
Y lo besó en los labios.
-Ahora saca el dinero de la registradora para que cuando encuentren a este infeliz la policía crea que fue un robo.
Pablo dejo la pistola sobre el mesón del bar y saco el dinero de la maquina, mi madre tomo el maletín y la pistola, miro a Moisés quien se desangraba en el piso y le dijo
-Y ahora quien va a celebrar…
Y le dio un balazo en la frente. Salio del bar mientras Pablo se arrodilló a cerrarle los ojos a Moisés.

Ya por la mañana, escuche que la nanita Rosa, hablaba con mi madre sobre un asalto que había ocurrido la noche anterior.
-Señora en el "super" estaban hablando que anoche hubo un asalto en el bar de ese chiquillo que era amigo del niño cuando era chico…el Moisés, le pegaron no se cuantos balazos y lo mataron fíjese.
Dijo “la nanita”, mientra se tomaba la cara con ambas manos.
-¡No te lo puedo creer! ...pero que desgracia, llama a la florería, encarga una corona y que la manden al lugar en donde lo van a velar.
-¿Señora quiere que le avise al Octavito?
-Y porque, ellos ya no eran amigos...hace años que no se veían, no creo que le importe que se haya muerto Moisés…
-¿Que dijiste mama?; ¿como que se murió el Moisés?...pero cuando paso
-Anoche, ¡pero a ti que te importa!...hace años que no tenían relación, no se porque te importa tanto…además no era mas que un “ maricón”, alcohólico y drogadicto, no le va hacer falta a nadie, un degenerado menos en este mundo.
-¿y donde fue?
-En ese bar de mala muerte que tenia en el otro pueblo.

Me dirigí al bar haber si podía averiguar algo. Mientras la nana Rosa y mi madre se quedaron en mi casa.
-Señora, el otro día  el niño me contó que soñó con lo que paso aquel día…
- No se de lo que me estas hablando… andate a preparar la comida y has lo que te mande
-Pero señora, si el niño llega a recordar todo…no me quiero ni’ imaginar lo que le podría pasar ya sabe como es de inestable…
-Sabes que Rosa, lo mejor que le podría pasar con tu “niñito” seria desaparecer de mi vida…
-Pero señora Irene; como dice eso...esta hablando de su hijo, ¡sangre de su sangre!
-Cállate…tu aquí solo eres la empleada…si estas en esta casa todavía es porque José Patricio lo impuso así que cuida lo que le dices a Octavio, mira que yo soy capaz de hacer de todo para que la verdad no se sepa, entendiste.
-Si, señora.
Dijo mi “nanita” asintiendo con la cabeza y se retiro del comedor hacia la cocina.

Cuando llegue al bar, estaba lleno de policías, también estaba lleno de “curaitos” que habían quedado “huérfanos”, sin un lugar en donde ahogar sus penas, de pronto alguien me saludo y me ofreció un cigarrillo, al darme vuelta era el Pablo.

-Dicen que fueron unos “gallos” que no eran de acá, lo asaltaron, el se resistió y entonces le pegaron los “tunazos”.
-Todavía no lo creo, nunca pude hablar con el…
-Quizás yo lo pueda ayudar…
-No me puedes ayudar, pero si me puedes escuchar, ¿te tomariai’ unas chelas conmigo?
-¡Por supuesto po’ patrón!
Compramos unas cervezas y nos fuimos al río, nos sentamos debajo de un sauce, prendí un “pito” de marihuana, le ofrecí y el acepto, mientras fumaba le pregunte su nombre.
-¿Como te llamai’?
-No tengo nombre, yo ya no soy nadie así que mi nombre no importa…
-Como que no importa... ¿eres persona o no?; si hasta los animales tienen nombres, como no vas a tener uno tú.
-Tiene razón patroncito…mi nombre es Gonzalo
-Un gusto Gonzalo y no quiero que me digas mas patroncito…dime Octavio.
Y le di la mano, el me apretó fuerte y me entrego el “pito” y me dijo riendo
-Hacia’ rato que no fumaba de esta lesera…
Me reí y dije
-Salud entonces po’ Gonzalo… ¿tu me dijiste que habías conocido a mi y a mi madre años atrás?
-Claro cuando usted tenia unos 12 años…
-Y conociste a la Maria José?
-Si, algo me recuerdo de ella…
-¿Y sabis’ que habrá pasado con ella?
-No, ella solo desapareció del pueblo de un día pa’ otro
-¿Y al Pablo también lo conociste?
-También…
-Ese conchadesumadre…no sabes cuanto lo odio…
-¿Y porque tanto odio contra el?
-Porque ese hueón siempre fue un desgraciado conmigo, golpeándome, burlándose de mí, creyéndose mejor que los demás…
-Tiene la razón…así no ma’ era el…
-¿Y el nombre Natasha te suena?
-No; nunca lo he escuchado en mi vida.
De pronto comenzó a sonar mi celular; era la Graciela., me paré  para contestarle y camine un poco mas haya.
-Alo “guachito”, ¿Dónde estai?
-Acá en el río…
-Voy pa’lla, te tengo noticias…
-Ven, te espero entonces
Cuando corte el celular y me di vuelta, Pablo se estaba mojando la cara en el río.
-Era una amiga, viene para acá
-Yo me voy entonces…pa’ que estén solos
-No quédate, tomémonos otra chela.
-No se preocupe, yo tengo cosas que hacer…
Me dio la mano y se fue, unos pasos mas haya se dio vuelta y me dijo
-Octavio, no se acuerde de mas cosas malas y no guarde tanto rencor en su corazón…hace mal y usted es una persona buena…
Y  desapareció por el camino de tierra.
Me estaba bañando en el río cuando apareció la Graciela, me silbo “ tirándome el churro”.
-¡¡¡Mijito rico…que sexy!!!Desnudito y mojadito’, cada día mas rico, voy al tiro pa’ lla
Y comenzó a sacarse la ropa para entrar al agua en donde estaba yo, ya desnuda su piel morena, mojada parecía de terciopelo, la tome por la cintura y la bese.
-Te echaba ma’ de menos…esta vieja no me dejaba salir
-Si ese día me echo, me amenazo con que me iba a echar a los pacos…
-Si se oh’…mas lo que me reto, soy ma’loco te dije que no fuerai pa’ lla, pero ya no nos acordemos de viejas feas…porque mejor no me haci cariñitos…
La tome del pelo y tire su cabeza para atrás, bese su cuello y su boca, luego bese sus pechos y los succione’, ella tomo mi pene con ambas manos, hundí mis dedos en su vagina y ella comenzó a pellizcar mis testículos…la penetre’…la sensación fue indescriptible, pasar de sentir el agua helada a tener mi pene entre las paredes cálidas de su vagina, nos acostamos sobre una gran piedra que estaba a la orilla del río, estaba muy caliente por el sol, pero eso no importo,  ella comenzó a gemir y ambos nos movimos rápidamente, ella comenzó a empujar mis glúteos contra ella para poder sentirme mas dentro de ella, subió sus manos por mi espalda y me enterró sus uñas en mi espalda, yo di un grito entre dolor y placer, le di unas fuertes estocadas y acabé dentro de ella.

 Estábamos los dos tirados al sol, tomando cerveza y conversando.
-El otro día vi a la Pepa en la “casona”, se bajo de un taxi con una cabra chica…
-¡La dura! ¿y quien era?
-Yo estoy segura  que es su hija…
-¿Y no hablaste con ella?
-No, la vi por la ventana, la vieja la estaba esperando en la puerta, ella le dejo a la niña y se fue.
-¿Y la niña todavía esta hay?
-Si, es ma’ linda la cabra chica, tiene carita de ángel…igual que tu…la Berenice y yo la cuidamos cuando la ‘eñora  sale, se llama Simona, tiene 9 años.
-¿Y es hija de la colorina o no?
-Nunca ha dicho na’, pero yo estoy mas que segura que es hija de la pepa, los ojos son iguales.
-La quiero ver…
-¿Y pa’ que?
-No se, curiosidad supongo.
-Sera po’…yo te aviso cuando no este la señora pa’ que vayai pa’ alla, Octavio, ¿te puedo hacer una pregunta?
-Sí, por supuesto.
-¿Tu familia es así como mafiosa?
-¡Mafiosa!...no, mi madre es una perra y mi padre un viejo de mierda, pero mafiosos no son, ¿Por qué me preguntai eso?
-Lo que pasa es que la ‘eñora Sara me dijo que me alejara de ti, porque tu familia era peligrosa…sobre todo tu mama.
-¿Y que tiene que ver esa vieja con mi familia?
-¡No se na’ yo!...pero estaba muy segura de lo que decía.
-Yo tengo que hablar con esa vieja…





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