jueves, 15 de noviembre de 2012

LA CULPA cap.7



Al salir de la ducha, sonó mi celular, era la Graciela que me tenía noticias.
-Aló “guachito”, ¿donde estay?
-En mi casa…
-Te tengo noticias, la vieja Sara llegó…
-¿Y llegó con la colorida?
-No, pero algo hay escondió’, te parece si nos juntamos en la noche, así  te averiguo que onda paso con la Pepa, ya po “guachon” nos tamos’ viendo entonces.
-¿Te paso a buscar a “la casona morada”?
-No pasa na’, la Berenice dijo que la señora te tiene prohibida la entrada a la casona…
-¿¡Y por que no me había dicho nada!?
-¡Porque no te había podido ubicar po’!...espérame donde esta el pino grande.

En la oficina, mientras mi mama se preparaba para salir, llego su secretaria a avisarle que un joven necesitaba hablar con ella .Atrás de ella apareció Moisés.
-Lucia, adelántate tú y dile a las señoras del centro de madres que voy a llegar un poco tarde, ahora andate y cierra la puerta.
Ella salió y Moisés se sentó en la silla que estaba frente al escritorio.
-Tanto tiempo sin vernos…
-Así es, supe que te ibas del pueblo.
-Quizás, todo depende de ti… supe que tu hijo me anda buscando, ¿quiere hablar conmigo o no?
-Puede ser, ¿pero a que te refieres con eso?
-No se, si me lo encuentro talvez le cuente lo que tu y yo sabemos…
-Nosotros tenemos un trato...gracias a mi tienes ese bar de mala muerte.
-Si, pero el negocio no ha andado muy bien, ya solo llegan borrachos que no tienen como pagar lo que consumen, así que a cambio de unas lucas yo desaparezco.
-Así... ¿y de cuanto seria la cantidad?
-Quiero cien millones…
-¡Pero esa es mucha plata!...yo no tengo esa cantidad
-Irene por favor no mientas, ambos sabemos que en la época que tu marido fue el alcalde de este pueblo robaste muchísimo más que la cantidad que te estoy pidiendo.
Ella miró al cielo, sonrió y se arreglo el cabello.
-Esta bien, pero quiero que te vayas y no vuelvas mas, te hago un cheque y te vas…
-No, lo quiero en efectivo
-¡Estas loco!...esa cantidad te la puedo cancelar en cheques…
-En efectivo o nada, si no te gusta mi oferta yo voy, busco a Octavio y le cuento todo…
-Esta bien; dame una semana para reunir todo…
-Te doy 2 días…tómalo o déjalo, es tu decisión.
-Muy bien…en 2 días te entrego tu plata y desapareces para siempre de mi vida.
-OK, pero quiero que tu desaparezcas de la vida de Pablo.
-¿De Pablo?...y a ti que te importa ese borracho ¡no me digas que aun estas enamorado de el!
Y se rió de forma irónica.
-Eso a ti no te importa…quiero que lo dejes en paz; el ya a sufrido bastante por tu causa.
-Por favor Moisés…olvídate de Pablo, el no te ama y nunca te ha amado, ahora con el dinero que te voy a dar búscate un hombre guapo, que valga la pena, no un borracho que no sirve para nada…si ya ni en la cama sirve…¿o acaso no lo has notado?
-Eres una desgraciada, ya va a llegar el día en que pagues todo lo que has hecho…acuérdate de mi.
-Quizás… pero no vas a ser tu quien me haga pagar, ahora necesito salir así que te voy a pedir que te vayas…
Moisés salio de la oficina y al cerrar la puerta dijo
-No estés tan segura Irene…

En la casona morada, doña Sara conversa con Graciela y Berenice.
-Ya cabritas, van a trabajar…estuve sacando las cuentas y anduvieron ma’ o menos con las platas, supongo que no anduviste poniéndole entre pera y bigote po’ Berenice…
-No diga leseras ‘eñora!!! Lo que pasa es que la cosa estuvo re-floja
-Sóplame este ojo, no te conoceré na’ yo...vo’ tomai’ y se te sueltan los chitecos!
-Que e’ mal habla señora…
-Ya dejémoslo hasta hay no ma’, pero a vo’ Graciela, con vo’ si que quiero hablar ¡no quiero que te juntis ma’ con ese chiquillo! ¿Entendiste?
-Señora, usted no me puede prohibir eso...afuera del trabajo yo me puedo juntar con quien quiera.
-Mira chiquilla, teni razón, yo no te puedo prohibir juntarte con quien querai’ afuera de la pega, pero ese cabro no te va a hacer bien…créeme cabrita
-Y por que dice eso... ¿acaso tiene que ver con la Pepa?
-¿Y quien nombro a la Pepa acá?...no te metai’ en leseras que vai’ a salir trasquila’
-Yo no soy na’ tan tonta señora, el día que el Octavio apareció por la casona, a la Pepa se le desfiguro la cara cuando lo vio, estoy segura que ella lo conocía de antes y que hay algo malo paso, eso no me lo saca nadie de la cabeza!
-¡Ya se acabó la conversación!...Graciela haceme caso, te lo digo por tu bien, su familia es peligrosa, sobre todo su madre…

Ya llevaba un rato esperando a la Graciela y no aparecía  así que decidí ir a buscarla a la casona, llegue, toque la puerta y salio a abrir la señora Sara.
-Y tu que haces aquí... ¿acaso la Graciela no te dijo que tenis la entrada prohibida acá?
-Si, si me dijo y me gustaría saber la razón
-¡Porque yo lo digo!...yo soy la dueña de este boliche y yo decido quien entra y quien no…así de simple.
-La verdad no me interesa entrar…necesito hablar con la Graciela
-No puede hablar ahora, ta’ ocupa’…
-Mire señora, yo no quiero tener problemas con usted y si es plata lo que quiere, aquí tiene
Saque unos billetes del bolsillo y se los arroje
-Aquí tenis’…ahora llama a la Graciela.
Doña Sara tomo los billetes y me los devolvió.
-Mira chiquillo, ándate por favor o voy a llamar a los pacos pa’ que te saquen
-¡Vo’ no sabis con quien te estay metiendo vieja maraca!...llama a la Graciela…¡¡¡Graciela, Graciela!!!
Y comencé a gritar su nombre.
-Berenice, ¡¡¡llámate a los pacos, pa’ se lleven a esta mierda de aquí!!!
-Esta bien, me voy pero esta me las vai a pagar vieja culia…acuérdate de mi, voy hacer que cierren esta “gueva”.

Mi  madre se junto con Pablo para contarle sobre las amenazas que le hizo Moisés el día anterior.
-El otro día se apareció por mi oficina Moisés para amenazarme, me dijo que si no le doy plata le va a contar toda la verdad a Octavio
-Pero dale lo que te pide, así nos deja tranquilos para estar juntos
-Si, eso voy a hacer…pero, también me dijo que te dejara de ver a ti mi amor…el esta enamorado de ti…y me dijo que ustedes están juntos.
-¡Eso no es cierto!...el siempre ha estado enamorado de mi, amor tu sabes que yo te amo solo a ti y que solo a ti te soy fiel…
-Tranquilo, yo se que estaba mintiendo, pero si alguien mas lo sabe…todos van a pensar que tu eres gay.
-Pero yo no lo soy… ¿tu lo sabes bien, verdad?
-Por supuesto mi amor, yo lo sé, pero ese maricón del Moisés se va a encargar de contarle a todo este pueblo que tú y el han sido pareja todo este tiempo.
-¡Pero eso no es verdad!
-Tranquilízate, tu tienes que hacer todo lo que yo te diga y así vamos a poder estar juntos para toda la vida… ¿eso es lo que quieres, verdad?
-Si, estoy dispuesto a hacer todo lo que quieras…ahora por favor bésame y déjame hacerte el amor…
Pablo arrojo a mi madre sobre la cama del motel en el que se encontraban y la penetro por detrás mientras ella miraba por la ventana.




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