Al igual que en la película "las ventajas de ser invisible", empezaré así:
"Querido amigo:
empiezo a ponerme mal otra vez".....y creo que esta vez sera la ultima vez, lo siento dentro de mi, en las acciones que estoy llevando acabo, en las actitudes que he tenido con las personas, siento que ya se acerca el final, estoy cansado, hundido en la misma mierda que tiempo atrás, el principio de del año pasado fue tan distinto a como fue este, con proyectos por realizar, con gente nueva a la que conocer, con amigos nuevos por hacer, con música nueva que escuchar, con un mundo nuevo que descubrir.
Siento que esta vez es diferente, ya no siento esa extraña sensación de que "por algo estoy acá"...no sé, quizás me equivoque...o quizás no.
aqui se re-escribiran historias guardadas que tenia un hombre que de vez en cuanto aparece; llamado mr.jones
lunes, 18 de marzo de 2013
miércoles, 13 de febrero de 2013
ya luego vuelvo a las pistas
principio de año, nuevos proyectos, antiguos proyectos, verano, alcohol, carrete y excesos, me han tenido alejado del blog pero ya luego volveré con mas historias que alguna vez escucho este hombre llamado Mr. Jones
lunes, 7 de enero de 2013
LA CULPA, capitulo final
Al llegar a mi casa, no encontré a mi madre,
solo estaba la “nanita”.
-¿¡Hijo por el amor de dios donde estaba!?...
¿esta bien?
-¿Dónde esta la perra de mi madre?...
-Octavito, por favor cálmese…venga para acá.
Me abrazo, pero yo la empuje y ella cayó al
suelo, ella dulcemente me pidió que me calmara y que no hiciera ninguna locura,
yo le exigí tomándola de su blusa que me dijera en donde estaba mi madre.
-¡Suélteme mijito!...ella esta en un evento
por la navidad en la plaza del pueblo.
Salí corriendo rumbo a la plaza en busca de
esa mujer, mientras la Rosita, me gritaba desde el umbral de la puerta.
-¡Hijo por favor, no vaya a cometer una
locura…!
Y se persignaba con el rosario en sus manos.
Al llegar a la plaza, mi madre estaba dando un
discurso, agradeciendo el apoyo de los habitantes del pueblo, por su próxima
candidatura a la alcaldía, me acerque al escenario, y tome unos regalos que
había en unas bolsas plásticas de colores, los guardias me dejaron subir y se
los arroje a unos niños que estaban con sus padres, ella me miro y dijo.
-Señoras y señores, este joven es mi hijo
Octavio, el tiene las mismas ganas de ayudar a este pueblo y a este país, que
tengo yo y mi marido, José Patricio…un aplauso para el.
Y todo el pueblo comenzó a aplaudirme y a
vitorear mi nombre. Yo me acerque a mi madre y le quite el micrófono de las
manos. Ella me miro con temor y lo sostuvo
fuertemente, yo la bese en la mejilla y le dije.
-No te preocupes…es navidad, solo quiero decir
algunas palabras. Y ella me entrego el micrófono en las manos.
-Lo único
que quería decir, es que esta mujer, mi madre.
Dije indicándola con mi mano derecha.
-Me cago la vida.
Todo el pueblo, se quedo en silencio, yo me
acerque a ella y le escupí en la cara, saque una pistola y me dispare en la
sien. Mientras caía al suelo, iba escuchando como todos gritaban y corrían,
creyendo que habría una balacera, al caer finalmente al suelo, mire al cielo y cerré
mis ojos.
En la mañana, del día 25 de diciembre, en
navidad, el país entero se despertó con la noticia de que Octavio Quiroga
Donoso, se había suicidado en pleno acto de su madre Doña Irene Donoso Tagle,
esposa de Don José Patricio Quiroga Larrain, senador de Chile, había fallecido,
producto de un ataque cardíaco en un hotel, en brazos de su secretaria, Silvana
Toro, quien había sido su amante por años.
Así titularon los diarios de todo el país, la prensa buscaba a mi madre y ella aparecía en todos los canales y
en los diarios como la gran victima de todo lo que había sucedido, en un
programa al cual fue invitada, contó su gran verdad, “mi hijo, se entero mucho
antes que su padre, tenia una amante, eso lo desbastó y lo llevo a una vida
llena de excesos, las drogas y el alcohol, fueron su perdición…yo siempre trate
de ayudarlo, pero el nunca quiso mi ayuda, me culpo a mi por lo que sucedía con
su padre…me arrepiento tanto” y comenzó a llorar desconsolada; Ahora era amada e
idolatrada por un país entero.
Ya había pasado un poco mas de un año, mi
madre se traslado a vivir a Santiago, al menos Natasha, Graciela, la Simona,
ellas nunca entendieron porque hice lo
que hice, pero al menos podían hacer sus vidas tranquilas, sin tener que
ocultarse de ella…la Graciela, se quedo con mi recuerdo y algo mas, un hijo, al
que llamo León Octavio y el cual se estaba criando con su hermana, a ella nunca
le dijeron quien era su padre, se quedo con el recuerdo de ese joven lindo que
conoció en el supermercado, ella no tenia porque cargar con la culpa que
tuvimos que cargar su madre y yo…doña Sara siguió con su negocio, ahora la
Graciela ni la Natasha trabajaban hay , pero ella nunca dejo de ayudarlas, ni
tampoco “mi nanita”.
-Aquí esta lo que te prometí…ahora podrás
darte una vida de reina, como siempre lo quisiste.
-Como siempre lo merecí, querrás decir…..adiós
Irene, fue un gusto hacer negocios contigo.
-Adiós disfruta y pásalo bien… ¿María
José?…antes de que te vayas ¿te puedo hacer una pregunta?
-¿Y cual seria esa pregunta?
-¿Por qué no te buscaste a cualquier otro un
hombre rico que no fuera tu padre para que te diera lo que querías?
-No se…quizás, siempre quise sentir que me
amaba…aunque no fuera como hija.
De
pronto se abre una gran puerta con un marco dorado, aparece un hombre que se
dirige a mi madre y le dice.
-Ya esta todo listo para que salude al país,
señora presidenta.
Ella se paro con su banda tricolor alrededor
de su cuerpo y se asomo por el balcón del palacio de la moneda.
Fin.
viernes, 4 de enero de 2013
LA CULPA cap13, (penúltimo capitulo)
Cuando llegamos a “la casona”, el corazón parecía
que se me iba a salir del pecho, entramos y subimos la escalera y llegamos a
una habitación, al abrir la puerta hay estaba sentada sobre una cama ella se
dio vuelta y me miro a los ojos y me estrechó su mano yo baje la mirada y me
arroje a sus pies suplicándole perdón y casi sin voz le pedí perdón.
-Perdóname…no lo sabia.
Ella tomo dulcemente mi rostro y con lágrima
en sus ojos, me dijo
-Yo no tengo nada que perdonarte…levántate y
abrázame.
Nos abrazamos muy fuerte y lloramos como nunca lo habíamos
hecho, solo falto ese gesto para sentir que Natasha, mi hermana, no me odiaba.
Ella me quiso contar todo lo que había sucedido ese día, pero yo le dije que no
me dijera nada…a mi mente se vino todo lo ocurrido, luego que Natasha cerrara
sus ojos, yo me senté en un rincón y comencé a balancearme de adelante hacia
atrás, y vi como los demás le tomaban el pulso a Natasha, yo solo los veía
mover la boca, no escuchaba nada de lo que decían, el Pablo se acercó a mi y me
zamarreo por los hombros y golpeándome la cabeza con las palmas de las manos,
veía a la María José que gritaba mientras Moisés la agarraba con sus brazos y ponía
su cabeza en su pecho…luego, entro en aquella habitación, mi madre, me miro y me indico con una mano y se
puso a discutir con el Pablo, el la trato de abrazar, pero ella le pego una
cachetada, lo empujo y el cayo sobre el sillón, ella me miro y hablo, luego
tomo mi rostro con sus manos, pero yo seguía mirando a un punto fijo, ella tomo
su celular y mando a callar a la María José, la empujo fuera de la habitación
junto con el Moisés y les arrojo la ropa por la ventana, mientras el Pablo se
terminaba de vestir, tocaron la puerta y entraron unos hombres que tomaron el
cuerpo de Natasha lo taparon con una sabana y la sacaron del lugar, a mi me
tomaron entre los dos y me subieron al auto.
-Tenia que ser ella…ya lo recuerdo, solo mi
madre es capaz de hacer una cosa así…
-Esa mujer es capaz de hacer de todo por
dinero…tu eres su propio hijo y fue capaz de hacer lo que hizo, porque todo
esto que paso entre nosotros, fue idea de ella.
-¿Que estai diciendo?...
-Ella le pagó a la María José, al Moisés y al
Pablo, para que te llevaran haya y obligarte a hacer lo que hiciste…Octavio, tu
tienes que alejarte de ella…
-Voy a ir inmediatamente a hablar con ella…
Y salí corriendo de la casona a buscar a mi
madre.
Cuando mi padre, ya un poco mas calmado en la
habitación del hotel, Silvana le pregunto que era lo que había sucedido en la
casa de mi madre para que el estuviera tan destruido.
-Cuéntame mi amor, ¿que paso entre tu y
Octavio cuando le contaste sobre tus dos hijas? ¿él lo tomo muy mal?
-Silvana, no se como contarte esto… ¡vas a
pensar que soy un monstruo!
-! ¿Pero dime que es lo tan grave que
hiciste?... ya me estas asustando José Patricio.
-Yo fui un cobarde, deje que esa mujer me
convenciera que eso era lo mejor para mi y nuestro hijo…yo, Silvana deje que
Irene le destruyera la vida a mi hijo y a Natasha, una de mis hijas que tuve
con otra mujer…ella me convirtió en un…
-¿En un viejo maricón?...eso siempre lo
fuiste.
Mi padre la quedo mirando desconcertado por la
respuesta que Silvana le había dado.
-¿Pero Silvana que es lo que te pasa como
puedes decirme eso?
-¿Qué? ¿Acaso no me reconoces?...soy yo saco
e’guevas, tu hija mayor…María José.
Mi padre no podía cree lo que estaba oyendo,
la mujer con la que había estado todos estos años, era María José.
-La mujer que todos estos años te tiraste, la
que te lo chupaba en tu oficina era tu propia hija; así que José Patricio…no
eres tan diferente tu hijo Octavio.
-Eso no es verdad... ¡tu no eres mi hija!
-Por supuesto que si, algunas cirugías pueden
hacer milagros. Con el dinero que me dio “tu mujercita”, viví la buena vida por
un rato, cuando ya se me estaba acabando el dinero, opere el rostro y te
busque, siempre supe que eras un viejo caliente…solo tuve que moverte el culo
un poco y caíste rendido a mis pies.
¡Cállate!...eso no puede ser verdad.
-Por supuesto que si “papito”…o creías que me
iba a quedar así, botada en la calle, siendo ¡yo! … la hija de un senador de la república de Chile, no, no,no…yo tenia que tener todo lo que siempre me
correspondió, y si no lo tenia como tu hija, lo tendría como tu mujer…
El trato de golpearla pero, ella no lo
consiguió y cayo a la cama, ella se monto encima de el y le agarro la
entrepierna.
-Así te gusta que te toque “papi”, quieres que
te lo chupe como te gusta…
Y le bajó el cierre del pantalón, el trato de
detenerla, pero en ese momento le dio un ataque al corazón que acabo con su
vida en aquella habitación de hotel.
jueves, 3 de enero de 2013
LA CULPA cap.12
Y en la “casona morada”, la Graciela trataba de
convencer a la Natasha de que se comunicara conmigo y me contara toda la verdad.
-Pepita…o sea Natasha, yo creo que deberías
hablar con el Octavio y contarle la verdad, el cree que todo lo que me contaste
fue un sueño y eso lo tiene mal, su cabeza esta llena de dudas, desde la noche
que vino a la “casona” que esta como obsesionado contigo, siempre me preguntaba
por ti, algo le decía que te conocía de antes….
-Viste que la sangre tira, mijita, ¿o usted
cree que lo que paso con la niña y el Octavio paso por casualidad?...yo creo
que llego el momento de que todos sepan lo que esa familia a hecho con ese
pobre cabro y con usted…
Dijo Doña Sara, acariciando la cabeza de
Natasha.
-¿Usted cree Doña Sara?...yo no se que
hacer…no quiero que nadie de esa familia sepa y que yo estoy aquí, ni mucho
menos que existe la Simona.
-Pero lo tiene que hacer po “mijita”, por su
bien y el del Octavio, así los dos se sanan y esa mujer las paga todas juntas.
-Aquí todas te vamos a apoyar, la ‘eñora aquí
presente, la Bere, yo y las demás cabras también si es necesario creo que si tu
hablas con el y le cuentas la verdad y lo perdonas el va a estar mejor y se va
a sanar.
Le dijo Graciela acariciando su mano.
-Yo a el no le tengo ningún rencor, ni nada
que perdonarle, el es tan victima como
yo…incluso mas, toda su vida a sido una mentira…sabes que Graciela…llámalo y
dile que venga para acá…
Dijo Natasha secándose una lágrima que le rodó
por la mejilla.
Cuando estaba en mi casa esperando que mi
madre para hablar con ella, escuche un auto que se estaciono en el patio de la
casa, al mirar por la ventana, vi que era el auto de mi padre, el se bajo y con
el venia la nana Rosa, salí a recibirlos.
-¿Viejo?... ¿y tu que haces por aquí?
-Octavio, yo…
Dijo mi padre y luego se quedo callado mirando
el suelo.
-¿Que onda se murió alguien?
Dije un poco asustado, en eso vino la nana
Rosa, me tomo por los hombros y dijo
-No mi niño, aquí no se a muerto nadie…su
padre vino a hablar algo muy importante con usted, así que venga para adentro
para que conversen.
Ella nos abrazo a los dos y entramos a la
casa, nos sentamos en el living y mi padre aun no me daba la cara, el miro a la
Rosa y le pidió un vaso de whisky sin hielo, el lo bebió rápidamente, me abrazo
y se puso a llorar.
-¡Ya po que pasa!... me estai asustando papa.
-Hijo… ¡por favor perdóname!...yo no quise
hacerte ese daño
Y me apretó fuertemente contra el, mientras
lloraba desconsolado
De pronto la nana Rosa me tomo la cara con
ambas manos y me dijo.
-Se acuerda mi niño cuando usted me contó de
ese sueño que había tenido…
-Si claro que me acuerdo desde que lo soñé que
mi vida se ha vuelto mas complicada que antes…pero ¿que tiene que ver el papa
en todo esto…?
-Hijo…eso no fue un sueño…
-¿Que huea estai diciendo viejo?... ¿como que
paso?
-Yo tengo dos hijas…..la María José y la
Natasha…
-¿Me estai hueviando verdad?...yo me voy…
Me pare para salir de la casa, pero mi padre
me sujetó y me sentó otra vez en el sillón y siguió hablando.
-No hijo por favor no te vayas, déjame
contarte toda la verdad, yo antes de casarme con tu madre tenia otra mujer y de
esa relación nacieron las dos…ellas son tus hermanas
-Tu me estai diciendo que lo que yo creía que era
un sueño, pasó en ¿realidad? …y que tengo dos hermanas, la María José y… ¿la
Natasha?...entonces yo viole a mi propia hermana…..eso es lo que me quieres
decir.
Me pare y salí corriendo de la casa, mi padre
y mi nana salieron detrás de mí, pero no me pudieron alcanzar, subí a mi auto y
me fui sin rumbo. Mi teléfono no paraba de sonar, lo mire, era la Graciela,
pero no le conteste, no podía pensar en nadie más que no fuera en Natasha.
Mientras Pablo bebía una botella de pisco,
solo, bajo el árbol de una plaza, llorando y mirando al cielo conversaba con su
amigo Moisés.
-Lo siento mucho, mi amigo…siempre me dijiste
que esa mujer no era buena, pero yo nunca lo quise creer…ahora me doy cuenta
que realmente tu eras quien me amaba y no ella…y la verdad yo…también te amaba,
pero nunca lo quise reconocer…ahora ya no tengo a nadie que cuide, ni se
preocupe de mi como tu lo hacías…lo mejor que puedo hacer es tomar hasta morir.
Y bebió un gran trago de la botella que tenia
en la mano, de pronto apareció una patrulla de carabineros, se bajaron y se
dirigieron hasta donde estaba Pablo.
-Parece señor, usted queda detenido.
Le dijo uno de los carabineros tomándolo del
brazo derecho y arrojando la botella de pisco, que se quebró un poco mas haya,
lo esposo y le dijo.
-Usted queda detenido por el asalto a la señora Irene Donoso y el asesinato de don Moisés
Jara.
Y se lo llevaron detenido.
-No me contesta el celular...quizás le paso
algo, este hueón es mas loco…
Dijo Graciela preocupada.
-¡No hablis leseras niñas!...quizá este cabro
con lo loco que es, anda tomando por hay y por eso no te contesta, ya cabra no
te preocupis…vamos a preparar todo, mira que pasado mañana es navidad...Pepita, andate a buscar a la niña pa’ que armemos el arbolito y adornemos la “casona”.
Estando Pablo en la celda de la comisaría,
llego mi madre junto a un carabinero, ella le entrego unos billetes y el la
dejo sola para que hablara con Pablo.
-¿Y tu que haces aquí?
Le dijo mientras se sentaba en el piso helado
de la celda.
-Te vengo a ver…vengo a ver tu miseria.
Le dijo ella mirándolo con desprecio.
-Así, pero eso va a ser por poco tiempo, le voy
a contar a Octavio lo que me obligaste a hacer hace nueve años y también le diré
a la policía que tú fuiste quien mato a Moisés.
-Hazlo, ¿a quien crees que le van a creer, aun
borracho asqueroso?…no sabes la risa que me da, ya alguien mando a la policía la
pistola con que le disparaste a Moisés.
-Pero hay están tus huellas también ¿o acaso
no te acuerdas que tu le disparaste en la cabeza?
-Por supuesto que me acuerdo, pero yo use
guantes, ¿o creíste que iba ser tan estúpida para que mi huellas quedaran en el
arma? …para eso te tenia a ti, lo planeé todo muy bien sabia que tu harías lo
que yo te pidiera y mientras tu sacabas el dinero, yo tome la pistola y la
guarde en mi cartera hasta cuando me pudiera servir y ahora llego ese momento,
tu te vas a ir a la cárcel por el asesinato de tu “amorcito”, supongo que haya
vas a ser muy “cotizado”…adiós Pablo.
Y se retiro caminando con orgullo mientras
Pablo se colgaba de la reja gritando.
-Vuelve aquí perra culia’…maldita maraca, me
las vai a pagar conchetumadre, acuérdate de mi…
Mi teléfono seguía sonando, yo estaba en el
lago bebiendo, jalando y llorando, lo tome y lo conteste.
-Aló “guachito”, ¿donde estai? ¿Por qué no me
contestai?... ¡háblame po!
-Graciela…yo me viole a mi hermana…
Le conteste y el teléfono se me resbalo de las
manos y cayo al suelo.
-¡¡¡Octavio, Octavio contéstame donde estai…donde
estai!!!
Grito desesperada la Graciela, en ese momento apareció
la Natasha, doña Sara junto con la Berenice y Simona.
-¿Que pasa Graciela, porque gritai de esa manera?
-El Octavio sabe que tú eres su hermana…me lo
dijo por teléfono y estaba muy mal
-¿Y te dijo donde estaba…?
Pregunto Natasha.
-No sé, cortó… ¡este hueón se va a matar!
Cuando mi padre iba saliendo de la casa, se
encontró con la Silvana, que iba llegando en su auto.
-Mi amor… ¿Qué haces aquí?
-Escuche tu mensaje y me vine altiro… ¿paso
algo con tu hijo?
-La verdad si…hay algo que tu no sabes…yo
aparte de Octavio, tengo dos hijas y…
El no pudo seguir hablando y comenzó a llorar,
Silvana lo abrazo y le dijo.
-No te preocupes, no me digas nada, si es que
eso te hace tanto daño…ya llegara el momento en que me lo cuentes, quédate
tranquilo y vámonos a un hotel, no quiero toparme con Irene.
Se subieron a su auto y se fueron.
Yo seguía en el lago, atónito, pensado en lo
que había pasado, no podía sacar ese momento de mi cabeza, yo había violado a
mi propia hermana y lo mas probable era que ella se hubiese muerto en el
momento en que dio ese grito estremecedor. De pronto escuche una voz que dijo
mi nombre.
-Octavio sabia que estabai aquí, “huachito”…
Era la Graciela, ella se acercó a mí y me
abrazo. Yo me di vuelta y me acurruque en su pecho, ella me comenzó a acariciar
mi cabello y me dijo.
-Quédate tranquilo, yo ya se la verdad y vengo
a buscarte para que hables con Natasha…
Levante mi cabeza y la mire sorprendido.
-Como que para hablar con la Natasha… ¿ella
esta viva?
-Si mi amor…ella es la “colorina”.
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