miércoles, 26 de septiembre de 2012

LA CULPA cap.4


-¿Y tú?...¿como conseguiste mi numero?…pensé que las cosas habían quedado claras entre nosotros... ¿como que estuviste con Octavio?... ¿ supongo que tu no le dijiste nada?…ahora no puedo… ¿este  es tu numero?...yo te llamo y te digo en donde encontrarnos  ¡y ni se te ocurra llamarme ni menos aparecer por mi casa!...espera mi llamada.
-¿Quien era Irene?...porque nombraste al niño…no me digas que…
-Si mamá…era el…
-¡Cuantas veces te dije que no tenias que hacer las cosas de esa manera!
-¡Ya cállese  mamá!...si lo hice una vez, lo puedo volver a hacer.

En ese momento baje las escaleras y me dirigí hacia la puerta .Me despedí y en ese momento mi madre me sujeto fuertemente por el brazo.

-¿Y tú donde vas?
-¿Que te pasa? ¡suéltame!... ¿queri saber donde voy?, me voy a emborrachar por ahí…
-¡Era lo que me imaginaba!, si es para lo único que sirves…para andar de farra el día entero, ¡eres un inútil!... ¡siempre dando que hablar a la gente de este pueblucho!
-En vez de preocuparte tanto por mi, mejor preocúpate de lo que va a hablar la gente cuando se enteren que el senador y antiguo alcalde de este pueblo te dejo botada por una mujer ¡que tiene la edad de tu hijo!
-¡Cállate infeliz!
-En todo caso, no  lo culpo el estar con una mujer amargada y frígida como tú debe ser una tortura….
En ese momento me pego una cachetada y me grito a la cara.

-¡Ándate no quiero verte nunca mas!...
-Quizás se te cumpla tu deseo y no vuelva más…
Y  salí de la casa dando un golpe a la puerta principal.

-¡Irene por favor!...las cosas no pueden seguir así,  Octavio es tu hijo…
-Y no sabe cuanto me arrepiento de haberlo parido...para mi el Octavio solo significa dinero, solo para eso lo engendré, para asegurar mi futuro.
-No te reconozco hija…
-No me haga reír mamá, usted fue quien siempre me dijo que al hombre una tiene que saber utilizarlo para nuestra conveniencia, fue usted quien me enseño a ser una “esposa modelo” dar lo que a una le pidiesen, y eso es lo que hecho todos estos años, Octavio es un hombre, y a mi ya no me sirve, es solo un gran problema para mi desde hace algunos años.
-Cuando llegue el niño, le voy a contar toda la verdad sobre Natasha…
-Usted hace eso mamá y yo no respondo.
-¿Y que vas a hacer?… ¿acaso vas a matar a tu propia madre?
-Si tuviera que hacerlo, lo  haría…no he llegado hasta aquí para que una vieja de mierda me eche a perder todo lo que he logrado hasta ahora.
-Vamos a ver si eres capaz, ¡apenas  llegue Octavio le contare toda la verdad!...eso es lo que tendría que haber echo años atrás...
-Pero no lo hiciste...a ti también te convenía que yo me casara con José Patricio, usted  a aprovechado harto todos estos años...a viajado por todo el mundo, se  ha dado la vida de reina…
-Y no sabes cuanto me arrepiento hija...pero pronto podré librarme de esta culpa y ayudar a mi pobre nieto…¡¡¡Rosa, Rosa!!!
-La Rosa no está, salió.
-Entonces subiré sola a mi habitación; en  ti ya no puedo confiar ¡si me amenazaste con matarme!...verdaderamente estas loca.
Y comenzó a subir las escaleras hasta que llego a su habitación. Mi madre se quedo mirándola mientras lo hacia, la siguió y entro a su habitación. Mi abuela estaba de espalda la tomo y la empujo, ella cayó al suelo, tomó  su cabeza y dijo.

-Te dije que no te metieras en mis asuntos.
 Y  la azoto contra la orilla de la tina; la abuela murió al instante, luego la desvistió para que creyeran que había tenido un accidente al bañarse en la tina y salio de la habitación y de la casa.


Iba en mi jeep, a toda velocidad por la carretera, tomando  una botella de tequila, en  mi inconciente quería chocar y hacerme mierda y que los pedazos de mi cuerpo quedaran desparramados por la carretera. Al llegar al lago, me  baje del jeep y meti mi mano dentro del bolsillo y saque un poco de cocaína, hice unas lineas y las inhalé, sentí como el polvo llegaba a mi cerebro y dilataba mis pupilas...me desnudé y me lancé al lago a nadar.

 -Eso fue lo que siempre admire de ti, la puntualidad, porque a mí nunca me ha gustado esperar.
De pronto se abre la puerta y aparece el “curaito”, del bar. La mira y le dice

-Los años no han pasado por ti Irene, estas igual de hermosa que cuando estábamos juntos.
-Lastima que de ti no se pueda decir lo mismo... ¿cuantos años tienes...creo que dos mas que Octavio o no?
-Casi tres, aquel día era mi cumpleaños, cumplía dieciséis años.
-Claro…unos meses antes comenzamos tirar… ¿o no fue así Pablo?
-Así fue…y yo aun te amo.
Le dijo tratando de besarla.
-Déjame besarte Irene, ¡no sabes cuanto deseo sentir tu cuerpo!
-Y aun sirves para eso o el trago acabo contigo…porque a pesar de tu edad eras toda una bestia en la cama.
-Aún lo soy…déjame demostrártelo.
-Quizás mas tarde, ahora quiero que me digas que hablaste con mi hijo…
-Yo pensé que me habías llamado porque me extrañabas, pero veo que es para hablar de tu “hijito”…si no te acuestas conmigo antes, no te diré nada.
-¿Y eso es una amenaza?
-Si tú lo quieres tomar así, la verdad Irene, yo te amo, y lo único que he querido todos estos años es volver a sentir tu cuerpo y estar dentro de ti.
-¡Pero si yo también mi amor!...ven acá.
 Tomó  cabeza de aquel hombre con sus manos y  la apoyó en su pecho.
-Yo aun te amo, mi niño precioso.
Y lo beso en los labios, el la comenzó a tocar y a besar de una forma compulsiva y ella se acostó de espalda mirando al techo mientras el la penetraba.



Cuando llegue a mi casa había una ambulancia y unos policías hablaban con la Rosita, me  baje rápidamente del auto y la “nanita”, me dijo

-Octavito…su abuela…
-¿Que le pasó a mi abuela?...¡”nanita” respóndeme!
Fue en ese momento que ella se me lanzó a los brazos y un policía me dijo que mi abuela había tenido un accidente en el baño y había muerto.

-Parece que la señora quiso darse un baño, resbaló y se azotó contra el borde de la ducha…lo siento mucho joven, pero cuando llegamos, su abuela ya había fallecido.
-Pero Rosita… ¿y mi mamá donde esta?
-No sé, cuando llegue de la feria, ella no estaba y hay fue cuando subí y encontré a la señora Marta “tiraita” en el suelo… ¡mijito por dios como pudo pasar algo así!
Y se arrojo nuevamente sobre mis brazos llorando.

-Nosotros hemos tratado de llamar a la señora Irene, pero su celular se encuentra apagado.Le avisamos al señor José Patricio y viene en camino, el dijo que se encargaría de hacer todo el “papeleo”, nosotros nos llevaremos el cuerpo, usted trate de ubicar a su madre para avisarle la triste noticia.
Me dijo el policía mientras subían el cuerpo de mi abuela a una camioneta, abracé a la Rosita y me puse a llorar.


Mientras mi madre se vestía, le preguntaba a Pablo que era lo que había hablado conmigo.
-¿Y el te reconoció?
-No, no se dio cuenta, estaba buscando al Moisés, pero el no se encontraba; no me dijo que quería hablar con el, parece que solo quería divertirse.
-No; yo estoy segura que quería saber sobre Natasha, hace unos días atrás pregunto si conocíamos a alguien con ese nombre; si Octavio empieza a investigar puede averiguar todo y lo que he construido puede venirse abajo, apenas veas a Moisés, dale mi teléfono, necesito hablar con él.
-Así lo haré…
Ella tomo su cartera y se dirigió a la puerta.

-¿Irene, y nosotros nos volveremos a ver?
-Pero por supuesto mi amor, nosotros seguiremos en contacto, tu no me busques yo te llamaré.
Abrió la puerta del motel en donde se encontraban y el la llamó.
-Irene… ¿no te vas a despedir?
Ella se acerco a el y lo beso fríamente en los labios y al cerrar la puerta se limpio los labios.

CONTINUARÁ................................................

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